Lo esencial para escribir una novela
no es tener tiempo, talento o una lengua única. Mucho menos un editor o un
tema: lo esencial es tener enemigos. Que esos enemigos sean crueles y locos,
tanto, como para arruinarte la vida y arrastrarte a las catacumbas. Desde ahí,
escribir.
Ariana Harwicz
Ya no escribo más, a mí
lo que me gusta es fumar marihuana, autóctona, de exterior, hecha con mis
propias manos, la de transa es de indoor, no tiene gusto y te arruina los
nervios, los sonidos se hacen pesadillezcos, los ruidos electrónicos que está
haciendo el pelotudo del vecino a la hora de la siesta un sábado me están
serruchando el cerebro, un fútbol a gritos, me fumo un porro y se me viene encima
la legión del populacho, pero con la hierbita todo el día, de a tironcitos,
pitadas, aspiraciones, salgo por la ruta a comprar puchos. Planto la hierbita en
una hondonada a la laguna, lo que se llama plantación de guerrilla, todas me
gustan, la crumble de banana, el durazno azul, el queso de frutilla, la Malana
Cream, La ciruela, la kush de sidra, y la frutilla azul que agregué a la Ketama
de miel fresca. Estoy buscando durazno de boca, no de tufo. Siento amor por
esas hierbitas, se va la mufa, la vida dulce, tengo una sonrisa, estoy
relajado, me río, quiero estar de buen ánimo, salvar la vida, vivirla, como en
la piel de la flaca. Odio la agresión, los ruidos, los gritos, ¿dónde vine a vivir?
Meter el dedo en la
humedad es muy modesto, como a ciertas pechugas de rosas, siempre tengo que
recaer en este faso de transa cuando no puedo cultivar, mis buenas manos están prohibidas
para cultivar marihuana, como siempre, y no puedo usar la comunicación verbal,
debo trabajar en mi herbario como si la vida fuera de unas conchitas listas
para ir al espacio a tomar bourbon con coca, conversando mientras fuman la frutilla
azul de mielcita. Elemental el faso para esas conchazas, dijo Laiseca.
Me quiero mudar al
Paralelo de Humahuaca
abajo del Trópico de Capricornio,
y vender porro sanador
no de indoor sin gusto
y no me deja importar el INASE las semillas
de The Real Seed Company
hay por siete dólares de Paquistán,
Afganistán, Himalaya
Todo Nepal y toda India
Techo de chapa y ventilador,
siesta caliente del poema
con alacranes y tarántulas
flacucho y echado con sábanas y frufrúes
pintar la luz en las montañas para qué
si ya están pintadas por Dios
y los rayos entran por la ventana
las alimañas no molestan,
pero hay que limpiar
por las vinchucas
dar vuelta el calzado
y hacer un pozo
del meo del mate con Starlink
para mandar poemas.
Semillas de Asia por Stealth, 10,85 dólar
En la página de
The Real Seed Company
Para fumar esa chalita
Que no amarga la soledad
Llueve en el cáñamo seco
de los campos de Mirtha
y fumo gordos fasos
entre los chirlos goterones
y me hago una pizza
Las tarántulas se acercan con la envidia
pero ambos, alacranes y tarántulas
se van trapeando con lavanda
eso lo aprendí en Misiones
donde las arañas peludas duermen
en el pelo largo de las muchachas,
lo que me molesta del norte y las villas es la
prostitución pre adolescente, justo
con lo que le caigo a los musulmanes
que allá tienen matrimonio igualitario de eso.
Hoy fui a lo de mi amigo operado de la columna
seis tornillos de titanio, estaba como siempre
pero necesita estar acostado
no pude mantener un diálogo
mis amigos no hablan de cosas personales
tienen vergüenza de la desgracia y de ser pobres:
antes las penas se iban cantando,
ahora tenemos a estos faltitos con el parlante golpeando
aprendan a conversar con la guitarra, duerman con ella
yo tenía una de un luthier misionero
pero a veces no me hacía caso,
ni la trompeta en Buenos Aires
la música molesta en Buenos Aires,
todo es bochinche
y chillidos de cachiruza por la radio
Vendí la trompeta porque varias veces desperté a un bebé de la siesta
asustado por mis aullidos lúgubres.
Ahora que no escribo, leo obras periodísticas, la de Francisco Urondo,
la de Walsh, quiero leer Los oficios
terrestres, y los escritos periodísticos de di Benedetto. También encontré,
leyendo sobre biografías, un antiguo libro del año 1953 llamado El arte de la biografía, de una
colección de la editorial chilena Jackson dirigida por Alfonso Reyes, en la que
colaboraba Bioy Casares, que incluye a biógrafos de la antigüedad como
Plutarco, Laercio; de la edad media como Jacobo de la Vorágine; Boswell, y
otros más cercanos como Lytton Strachey y Marcel Schwob. También conseguí las
conversaciones de Eckermann con Goethe.
Ahora estoy leyendo a Rodolfo Walsh, a quien comparé con Hunter Thompson
en un país casi sin contracultura hasta la década del ochenta, en los sesenta
no había ni remotamente como Rolling
Stone, Scanlan’s Monthly o The National Observer, en cambio acá había que
soportar a los milicos y a Palito Ortega, mientras que los verdaderos artistas
se quedaban en el interior, como se lee en Lenguaraces,
las entrevistas de Zelarayán, precioso libro. El otro día en la radio escuché
que Palito tocaba en el teatro Coliseo de Lomas de Zamora. En la década del sesenta
el único que escribía con las nociones de jazz eran Néstor Sánchez, y Cortázar
era un mal Savino cuando agarré Un tal
Lucas, o un libro re pelotudo de él.
Todavía hay psiquiatras que no saben lo que es un REPROCANN pero te mandan a una granja por diez
porritos, las granjas de borrachos serían más desgraciadas, y todo siempre
tiene que seguir siendo un secretito salvo comer y chupar hasta reventar. Yo
soy hombre de campo y me gusta la playa, soy cultivador, acá el agua no es
sana, el mar me sana. Quisiera un colectivo porrero de playa que luche por la
verdad como Hunter S. Thompson, con bondi en la ruta.
Escribir un poco y mugir la siesta.
Me acaban de dormir los de Amazon con que no podré bajar más libros al
viejo Kindle ni tampoco soporte técnico ni ayuda de nada, lo dieron de baja. Lo
pagué 109 dólares y me duró catorce años, bastante. Pero no lo suficiente para
el Campaign Trail 72’.
Le pido al despachante
De la Real Seed Company
que declare un libro usado
y mande 5 Gorkha Nepali, 5 Kandahar
y 5 Malana Cream, de la ancestral villa hindú
del valle Parvati, son 1700 personas y
tienen su idioma, los extraños
tienen prohibido tocar todo, ni gente ni templos
se dice que son los últimos descendientes
de Alejandro Magno
las Malana Cream están de moda en Asia,
las Gorkha están asociadas
a los Nāth Sampradāya
una casta ascética
y las Kandahar la fuman los talibanes.
Solo debería haber fumado esto
desde los catorce años
y tener la criptografía pagapalabra
La paz llega con la última tuca
a la mañana de cuerdas de Tchaicovski
que tapa el motor de una barredora,
pasa un avión y empiezan los pájaros
me tomo dos rivotriles, no se puede hacer mucho
bajo las persianas y descanso
cuando todos empiezan su trabajo
yo apago todo por los ruidos
y bajo las persianas
La paragua nueva de al lado baldea, y las cotorras de mierda
el tiempo se endereza, vuelve al primario, acude al mundo del fútbol
porque los hombres se miden en el fútbol primario, creía
y topadora Larreta le pone el carril del tren a los de Libertador
y les tapa todo el amanecer, nunca perdonaré eso
Larreta Tenebrosa, pelado araña pollito tiragoma
Mejoremos a los medios de comunicación, es hora
de un concurso de periodismo en cómic, esto es lo único que progresa en este
país, pero tenemos un vicio muy feo, las minitas no nos dejan aplicarles la
dedicación debida, que es muy solitaria, que no es como fue todo al final, que
olvida el viento, ah yo a tres en un día, con visita en el medio al urólogo que
me dijo que pare un poco, eso fue hace mucho, las cornudas conmigo estaban
encantadas.
Mis besos son pétalos en el rosetón de tu busto,
ah aquel ramo de rosas que tenías en los pechos, Verónica. Pasa un helicóptero.
El dólar tarjeta es tan ridículo como el impuesto al cheque, pero mejor vivir
con impuestos altos, para entrar a la edad de las cavernas, quiero una caverna
en Aruba, con cascada, y ella, llego de mi largo trajín y me hace un pete en la
ducha, jazmín de durazno que pringo, ve a hacerme de comer.
Estoy con el tanquecito de aire fumando, ahora soy
un comando en Marte, construirán todo los robots y los dronz y la inteligencia
artificial para los galpones de autóctonas nepalesas en un campo de
concentración antes que yo pueda tener mi plantación, en la tierra tenemos
gravedad, atmósfera, sentid la tierra de las sierras y esas cornisas, la
superpoblación de esta vida de mierda, y el fino aire de Sandro, encontré mi
frufrú de invierno con algo de polvo, ya hice la limpieza de mi cuarto, ahora
me ocuparé del halo amarillo al fondo del inodoro porque no me trajeron la
correíta de la mochila.
Expiación por el porro literario
la sativa del norte tiene la calavera
mis dolores al fumar kush automática, mis visiones
y el porro hindú y el pontón al lago en la noche
y pasa el tren y un helicóptero siguen de largo
este tren de mierda hace vibrar los cimientos
ojalá fumara la Pamir Gold,
seguiría escribiendo,
pero me quemo en el beso del papel
y emparejo los versos
La novela oasis
Todo esto pero sigo viendo como el ópalo las playas blancas de Aruba con
ella, y Turks and Caicos con islas individuales con sombrilla y mozo, encremados
con el agua tibia, me gusta fría el agua de mar, pero en Uruguay. Ignatius
Reilly cruzando la ruta chupando un helado, el viento, el porro es libre.
Sal, chivo, se me acabó el paquete, en la
terraza sin sombra las macetas de cuarenta litros, la White Widow, la Pamir Gold
y la Banana Indica, llegan esta semana, tengo todo el año para hacer la movida
de las macetas y la tierra, ya ni suben acá. Los psiquiatras son anti REPROCANN, los
policías se cagan en él, lo hacen los cirujanos, dentistas, neurólogos y todo
tipo de especialidades de la medicina. Encontré una THG con 0,09% de THC. Pagar
el REPROCANN ES UN ACTO DE CIVILIDAD.
Buscaba cómics dibujados por cualquiera en la
feria, salvaría al mundo por el cómic en pdf, sacaría de en medio este mundo de
alcantarilla, o dibujarlo, dibujar la rata que se come al cuerpo muerto del
lector.
A todos molesta mi tranquilidad de fumador, y
hoy no se quiere un gordo fumaporro que no sirve para nada, hay que hacer plata
o te comen los piojos, a eso han llegado estos cocodrilos y cerdas. Los hijos
del vecino son muy mal hablados, y la señora grita todo el tiempo la concha de
la lora, horribles vecinos. Mamá pasa días en la obra social para que le cubran
un tratamiento del ojo, quiero que baje así puedo prender uno en la terraza, a
las cuatro de la tarde ya hay sombra y me puedo hacer un josecito con
sombrerito.
Te quiero ver en esta jaula de pollos con
viento norte o los primeros fríos, me saqué el frufrú y ahora las siestas son
castas, cada vez me acomodo más en la cama, la cama me abraza dulcemente pero
mamá rompe con ruidos toda serenidad de teclear, de hacer mis navegaciones. Es
la adicción del ojo a la pantallita, mi papá tiene la tele con el noticiero y
el teléfono scrolleando al mismo tiempo, esa es su posición de descanso, yo me
debo a mi teclado rígidamente, pasa el tren de pasajeros, no vibran los
cimientos, con los de carga sí, oh quiero mis praderas con médanos y mi cabaña.
Solo seis pitadas de la Lemon Kush, debo
bañarme antes de venga la de la inmobiliaria con gente, y mezclar las Lemon
Kush y la White Widow y tomar vasos de soda, el mate se enfría, no hacer nada
mejor, no doy más preceptos no digo más nada más que sentir la siesta del porro
y escribir mientras pueda.
Aprendiste divagando y ahora sos una señora
indiferente, lo había leído en un cuento de Michael Turnier mucho más hermoso,
el primero de El Urogallo. La de la mujer que deja su vida atrás para siempre y
muta completamente.
Vivir en este mundo con el vecino hachando algo
y el perrito, me voy, adelgazo, me peino, pero tengo los intestinos gruesos y
me tiro doscientos pedos, tengo que desinflamarme. El ojete de los seres
humanos es preponderante, la vida sin sexo anal da menos problemas a la
fantasía del amante, la vagina preciosa muestra el alma como es y en el ojete
la metés con mierda porque te apreta más, y porque necesitás la pija en un
culo, la OMS los declaró libres de enfermedad en 1990, los hombres peludos, los
flacuchos y otros negros se chupan, y no le dan bola a las mujeres, un racimo
de comehuevos completo como montaña rusa, y yo veía los efectos del ópalo del
vicio, de la desgracia feliz de seguir el novelón con los temas en el laberinto
del quilombo de los culorrotos, no sé para qué, si para eso está Jorge Macri.
Inflación de la jubilación 2,9 mensual pagaron de aumento, y bono de
setenta lucas a las jubilaciones y pensiones más bajas que se atribuyen los de
éste gobierno pero fue de Alberto el bono de setenta lucas, el primero fue de
treinta, heme endeudado con el banco de semillas a unas tazas de pobreza
extrema por una ilusión de un poco de marihuana hecha con mis propias manos,
nada de libros de papel oh sí uno, vino esta tarde El arte de la biografía, debemos
descender con sonido del arpa, tocas blues todo el día ah la salsa con chamamé
se juntan y bailan, no se puede vivir en esta ciudad de tenebrosos, porno
abuelas.
Sigilosamente me pajeo con olor a queso
victorioso, soy un silencio de mí, suenan las teclas como las de Tchaicovski
semi despierto tecleando al alba, en los campos de humaguasca mil quinientos
metros cuadrados de producción, el porro es libre y pensamos, divaguemos mas,
los hambrientos artistas lucharán con sus cachas rengas, antes me echaba un par
de polvos y se me arreglaba, el vendedor de usados del ministro de economía,
terminaron el asadito los pendejos, el pelotudo siempre hace ruido, me pregunto
si Corfú hace ruido, las islas Terranova, no hace falta, la siesta ya está aquí.
Esta noche habrá pipas largas de oro con luces
frías y motores de garcha, ladridos lejanos. Y la luz de sativa en mi velador.
Ah barras en piscinas y peteras sincronizadas.
Hacer el amor en la naturaleza como los indios es lo más hermoso que
puede haber, culear despacio contra una rama que sobresale, lo dicen los
gemidos voladores entre los parlantes que entran por mi ventana.
A las nueve de la mañana del domingo mamá se
pone a golpear milanesas abajo con un martillo, hace como media hora que está
dale que dale, si me quejo me tomarán por drogado.
El suntuoso adormecimiento
Todo esto que cae de la rosas de piragua en la
barca de cañas por las cascadas ocultas de Aruba con resort de pene con ella, en
mi pousada porrera, llevo una hora sin fumar, ya soy un vencedor de la luz que
duerme la siesta.
El gordo sorete disecado tendrá que ser
reconectado y andar con la bolsita abajo de la camisa, y después lo reconectan,
pero hay pandemia de septicemia de reconección de ojete, mucha gente comiendo
por vicio y para recordar el chicken pie de pollo, siempre fui íntimo del
Diego, comíamos en parrillas íntimas, le gustaba el asado banderita como a mí,
comimos como cuatrocientos, dormíamos en una doble del Hilton, yo solo quería
estar en vibraciones para ayudar al hombre adicto a la cocaína que jugaba por
cincuenta mil dólares el partido a sus treinta y seis años y el Boca de Diego
era un baile hasta que se pudrió todo contra Vélez con Castrilli, de aquella
época tengo una motocicleta de caños plateados muy larga y curvada para que
descanses de culo, que me vendió un hombre sin tabaco.
tachito de rascar tabaco es importante
me caminé 14 cuadras para conseguir
papel de fumar y dispensar tacho y porro,
prendo y el humo me seda
soy un valle de volutas de pino
No tengo ya fuerzas para calentar un mate nuevo,
mejor cierro la puerta, tengo que cambiar el mate frío por la soda fría pero no
hay presupuesto para el sodero, el bidón de agua es más barato, y si me tomo
los bidones, el agua de la canilla sale con arsénico. Hoy cagué como cinco
litros de una sopa naranja por los zapallos asados de ayer, y volví a los
ciento catorce kilos, que es menos que el peso de cuando salí del loquero, poco
he hecho por mi cuerpo. Estoy lleno de agujeros pero sigo vivo.
Investigadores en Japón,
liderados por el Dr. Katsu Takahashi, están desarrollando un fármaco
revolucionario capaz de regenerar dientes, enfocado en lograr una tercera
dentición en humanos. Este tratamiento funciona bloqueando la proteína USAG-1,
que inhibe el crecimiento dental, y busca activar "yemas" latentes
bajo las encías.
Néstor Sánchez esperaba
la tercera dentición cuando hacía el cuarto camino.
La tercera dentición de Mirtha Legrand
Mirtha era de campo, de siglos de vacas y caballos y gallinas, y tenía
un enorme frontis si abría la boca, de caballo, con culo de gallina, pero no
compliquemos las cosas, sus muelas tenían sida. Mirtha tiene sida antes que
Magic Johnson, ahora los tónicos le dan vida y nunca la cansan, toma jarras de
café y ve a Clarín y a TN, también escucha la radio de Majul con Cabak y Yanina
Latorre. Antes Mirtha chupaba con velos en el pullman, pero se cansó de la
cultura, siempre el pullman fue buen lugar para una mujer que quería hacer un
pete o de a varios, con lo de hombres entre hombres es otra cosa, al cine de culorrotos,
pero los josecito con sombrerito que fuman porro fueron los primeros en
participar, y Mirtha se cansó de ellos por su resaca moral. -La marihuana lleva
a la homosexualidad, ya lo dijo Bolsonaro-, espetó. Todos los crotitos tiran la
goma con sombrerito con dulce de leche y Casancrem, y esta ciudad es poco antibiótica
para estas cosas durante el invierno, guarda con los pasillos del Subte que no higienizan
a los tiragomas oficiales de la Ciudad.
Mirtha en Tokio se hizo las muelas donde se hizo el comedor nuevo Yayoi
Kusama. Ambas se hicieron tijeretas y chupadas con ayuda de enfermeras. Hablar
a la prensa era más cómodo mientras miraba a los parrilleros que le hacían el
bife chorizo con Marcelo Palacios, que me absuelve por endeudarme con un faso
de transa, lo hago porque no me dejan cultivar mis alegres plantas, yo trataba
de que me hablen del partido de Boca del domingo, pero pongo Tchaicovski. Solo
con Mirtha tomaba champaña Marcelo Palacios, y el gordo se abría toda la camisa
y nos pasábamos la pipa de miel de durazno.