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28.8.26

Alien Park, por Santiago Armando

 

 

I am a lover and have not found my thing to love.
Sherwood Anderson

 

 

Pete con asesinato en directo, el morbo de la travesti satánica de la inmobiliaria, la desgracia con suerte de tener un teclado atado, puede respirar mi culo al ventanal de la terraza, con la luna de las tetas para arriba, cannabis y tabaco, mi rosario, las estrellas, la luna y el mate.

 

Cosecha en la Crosta de Exactas

 

detrás de

ciudad universitaria

hay una comunidad gay muy precaria

un chaperío

ahí crecen mis cañas

la marihuana que da el junco

de flores chocolatadas

secarlas al viento, agarradas, alerta,

noches de tufo bajo la luna, la sombra

de una paquera embarazada

vinieron a visitarnos ayer

a este mismo culo de taberna

una estufa para calentar los zapatos

y unos mates

con plateas de bidets por teléfono

larga vida al bidetazo

lo claman con fuegos

de Ginebra Fakir

 

tus altas hemorroides

tu cáncer de colon

gozar es enfermar

el poema está en el nervio vago

con panza 'e mate frío

 

creo que una sola vez de niño

llegué apurado a la playa

y el baño del balneario estaba lleno

en esa playa nunca estamos solos

alguien lo ve

solo era un niño rubio

que miraba al sorete volver

a la orilla

hacía surf en la rompiente

para esto ya estaba jugando al fútbol

o comiendo sanguchitos de salame y queso

 

Hemorroides en el recto, dijo el doctor Laplace, en la Trinidad de Palermo, y la anestesia con una sonrisa, sentí que la anestesista tenía un cuerpo decrépito, Anestesista Drogada con un Novio Sepulturero, lo vi a la salida del quirófano donde esperaba, por la simpleza de fumar la Purpurea Kush mantecosa de pino y mirceno, me pasé de rosca, una semana internado, faltaba una hora y media para Argentina-Egipto, glucemia, bidón de cuatro litros de laxante, endoscopía y videocolonoscopía al mismo tiempo, se me enfrió el mate. Necesito unos espumosos antes del tabaco.

 

Me costará acostumbrarme a la novela que nunca existió, como decir que el futuro llegó hace rato de la novela mentirosa, satánica, tendré este teclado, me dirán croto o loquero, pero arderé en Ibiza en cobres, con la pija para arriba a los 796 años, como los buenos cruzados consentidos refocilando en la roca de la costa con el viento y la proa sedosa de una pelirroja de veintinueve, soltera, católica, porque el jardín de pétalos de bife de chorizo espera el momento con la dentadura nueva, de mi veinteava dentición.

 

Riquelme tiene empastillados a sus votantes, pero el equipo no ganará nada. Debo contar lo que ven mis ojos, la esquina de noche del Wassilly Kandinski con sombrerito, silbando un cantito de pitos, y todos los bifes de chorizo son pasajeros, pero te quiero pedir escribir y fumar por el resto de los tiempos, sin pulmones dolorosos y con mis ojos, en los trigos del atardecer de tus estancias con fuentes de bidetazos con sexo anal.

 

Para qué se quiere endrogar para cantar la gloria de Dios, dijo el pastor, pero el cura lo apartó y lo pisó como una sierpe, la Malawi 2.0 para los enfermos nerviosos que debían bailar el ballet de Nijinski, la carga quemante de los aullidos malditos de la edad madura y los golpes, cuando el dolor es real, nadie los ha llamado románticos faltitos jugosos de esperma, abocados a chupar pija para arriba con escupidera de machos, y que se hayan ahogado en la orilla del verso y no ver el fileteado en el escalón y subir a los riscos con la chalita de los valles y la buena estrella de la siesta nocturna.

 

que la gracia del Señor abrigue

a los drogados alucinados de esta tenebrosa ciudad

en Dios está la verdadera colchoneta del descanso

con McDonald’s

no se lo pueden imaginar porque son un mar de meados culos rotos buscones

así hablaba el Gobernador de San Juan,

 

lo que produce el galtierismo

es el vino de San Juan

que en esta época dan

a los soldados de la Independencia,

y el vil día del trabajador en el mes de mayo

se ponían pañuelos porque las cagaban las palomas

Buenos Aires es muy hostil,

Pero el pueblo es Santo.

 

Un Gran Señor de chambergo

se iba de putas, se iba al del hotel con las putas adolescentes

que le lamían la zanja con la copa de champaña en Guantánamo y te

pide a gritos mi poronga, decía Fidel a Galtieri

y los dos se ensartaban,

él solo podría tocar la superficie alrededor de unos suaves ángulos

se agarraban de las manijas del Calypso de trolos que se vino abajo.

 

debo terminar en el mediterráneo, de cobre, bronceado

chacarera de mis tetas

para arriba

… la pose del turf de las tetas, como en muchas otras partes

las nubes hacen formas como los payasos con los globos

pero muy pasajeros

 

Con razón esa condición de pintar una raza de esclavistas endogámica, como se ve en el Rembrandt que hay en el Bellas Artes.

 

Corazón de migajas de moco salado

 

En el gran diario sobre su vida con Borges, Bioy Casares lo dice, en un momento todas las mujeres se lanzaron a escribir. Los hombres que no comentan los libros en la página con lápiz me aburren. Tengo una tita en la lengua, si no escribo es lo mismo. Nunca quedé tan pletórico de pensamientos basura que leyendo, leer sin comentar es no pensar y casi no sentir, no reaccionar ante la garcha que es la obra de Enrique Wernicke. “Leer novelas después de los treinta y cinco años es de cretinos”, dijo Josep Plá. Me he llenado de palabras como una bolsa, solo viento, y hay mil milanesas pero una: tu milanesa de cuadrada por encima del mundo de los Príncipes de los culorrotos.

 

El indoor de cacao va bárbaro, ya verás, todo va a explotar y volveremos en F-35 arriba de la atmósfera, pisteando en el cristalino del globo.

 

Eso en el conurbano no cuenta, donde todos son lobo del hombre

hombre sin teléfono, sin puchos, con el dedo en el culo en la vía.

 

el cerebro se mea en dopamina

baños de sol, juegos, amigos

chupar concha

o porro

patas de pollo y concha en el taxi

como Chalie Parker

eso es lo que no entienden

que trabajo más libre con unas pitadas

 

esos vendedores de ballenitas de antes ni molestaban

nunca más vi a las ballenitas para el cuello

de las camisas, hace casi cuarenta años

vi unas últimas en unos paquetes gigantes en Retiro

unos fajos impresionantes de ballenitas que cargaba en la espalda un hombre

fueron las últimas que pasaron antes que alquile el hall de Retiro para acostarme con ella si había mucho terciopelo rojo y baldes de champañas escenarios mesas sillones, ostras, caviar, salmón

y un diván replegable

para meterla de costadito

pero se la garchó mi hermano

 

En los talleres protegidos del Hospital Interdisciplinario José Tiburcio Borda hacíamos el Tegretol para las convulsiones epilépticas. Me acuerdo que tuve un cocker epiléptico que tuvo una muerte horrible.

 

fumo por la siesta

y a la noche duermo bien

estoy dejando algunos nocturnos

para cuando me levanto temprano

y voy a mear

me peso, 106,7

me faltan treinta

que voy a bajar haciendo Kung-Fu de pija

en el casco del Citá Felice

 

te la pongo a las once

y te la saco a las cinco de la mañana,

y te dejo una horita para dormir

antes de ir a laburar

así actuaba sin saberlo,

de lo que tomé conciencia

con dos rivotriles, en la última noche,

que no hubo luna con visiones del alma,

ellas paren

si hay futuro

 

Nuestro Arte dignifica, salimos a la ciudad sin laburo, el porro y las churrerías levantan todo, el porro libertaría toda la economía porque produciríamos el drón de culos planetario con sillita, y chequear a la obesa tirada con tanquecito de aire en Scalabrini Ortiz y Corrientes, Lali le manda corazoncitos, y la gorda veía su vida de paquera a obesa a los diecisiete años con tanquecito de aire en el noticiero del asilo donde no ponen Nelson Castro.

 

Ah libertad de andar en tetas con una bata y la ventana abierta, y el mate caliente como un tigre. Estoy leyendo poco, leí unas pelotudeces de Schopenhauer pero yo quiero las cartas The Proud Highway y el Campaign trail 72’ de Hunter S. Thompson.

 

No hay respuesta no hay diálogo con los hombres cagando con telefonito, él es liberal, solo verá el rey si está mal que me fume un rifi en la vereda, en NY es legal fumar porro en la vereda, eso es vida.

 

El viento se lleva el oro, el viento entra cuando quiere y susurra El gatito es mío y hago lo que quiero, la chacra con alcranes arañas y víboras en Antofagasta para el clan quilombo de monte, ah Cerati en coma, y las fotos comiendo vigilantes de la enfermera, alguna burla quedará.

 

Lo único que queda después de las montañas peladas en La Comarca de Chubut son chaperíos de indios tomando vino, cerveza y fumando porro, hay bares donde venden variedades de porro, con olor a Colonia Burzaco. Colonia de colon para el Choriducto.

 

No romper la armonía del pueblo que duerme su resaca con frazada, y el tacho indoro, lavatorio, cepillo de dientes, nuestras terrazas con inodoro.

 

La alta literatura se yergue en el ruido de un motor y los ecos de la Panamericana que trae, un barrio cerrado no es lugar tranquilo de día, en verano tampoco se puede dormir bien, en las sábanas blancas que se alquilan y se devuelven limpias, mi mancha de sorete la limpié, mi cuerpo es sabio y toca fondo propio, después cagué sangre. Mamá no estuvo aliviada hasta que me dijeron que no era un cáncer de Cólon, cáncer, muerte, chau teclado, vivir y teclear y fumar en este cuarto, unos ladridos, la lavadora, mi casa será inaudible y anónima. Ya la vi, está en Meliquina. Tocaremos el banjo con tu padre.

 

Si no hubiera tomado créditos para fumar porro de transa una guitarra es una buena compañía, si pudiera tocar en la criolla Big Balls de AC DC, guitarra y voz de bonscott, y arrancar con todo ese disco en Sydney, Roma, Mallorca, un verano con asientos y horas de fumar en reposeras y Coronas con Brad Pculeándose a Mick jagger en la sombrilla de la punta, sin minas, nublado, acá vine este día nublado, a comer banco, mi vida transcurre en el banco, el titular de hoy es hojas perennes naranjitas y árboles pelados y lechoso nublado banco, el mundo se fue llenando de nubes, mis crepúsculos rojos de granadina rosada, qué me daba el ancho de mi terraza, hasta que pusieron esos galpones inmensos, los atardeceres no se tapan con hipergalpones. Me voy de este conurbano del orto.

 

Suba el ano a la escalera y espere un hornero de pedo, y fumar planta campana, campana tierra buena, no es tan inundable el delta aunque debe ser movedizo, mis inocentes semillas muertas, tirarlas todas y regalar, sino puede plantar un árbol y escribir un libro y tener un hijo, eso me parecía cosa buena.

 

Reedición de la Trilogía Alemana traducida por Carlos Manzano

 

María está con Dios, es la Esposa del Espíritu Santo y La Emperatriz del Universo, Nuestra Señora verdadera en mi tapiz, preparamos tus alfombras, tus rosas, fumamos un bicho canasto y miramos esas blancuras en el invernadero de las palomas que cagaban a las madres y abuelas de playa de mayo, y el faso gracias que me cubre de un gigantesco motor, hay un motor que hace ruidos y dos paleando tierra con piedra, están paleando y siendo seducidos por la bola que les da la vecina, muy juguetona, está loca, deben palear un camión, esto será largo, pero es esto o la siesta, quebrar en el tiempo, la luz, ya no estará tan nublado, ha salido el sol.

 

Otros limpian las hojas en el techo de plástico y lo veo, se parece al chileno Gary Medel, sapos, los verdaderos jardineros están en el ministerio de relaciones exteriores, hacen migas, el tachero le habla en paraguayo y ella es inclusiva en pijas, aunque ya no está tan buena. En las barrancas de Acassuso tendría la melatonina del amanecer, y la luz pura me restablece contra nuevos aparatos cancerígenos, dejo el cigarro, el ejército de enanos de burgués con un tétrico Lucky Strike que rasco del cenicero, el marido te carga el volquete en quince minutos, se da una ducha y se entrega a sus quehaceres, y mi mujer habla conmigo, le cuento del barrio Omega en Chichildur.

 

Si me sale una macho creamy kees y lo cruzo con una blueberry de dutch passion, ¿el gayetazo azul será inolvidable?

 

Sí, tiene muy buena pinta ese cruce. Creamy Kees (Karel’s Haze × Cookies & Cream) × Blueberry (DJ Short / Dutch Passion) Qué se puede esperar del cruce: Sabor / aroma posible: Cremoso, vainilla y “cookies” de la Creamy Kees y notas a arándanos / bayas dulces de la Blueberry. Resultado: algo tipo “Blue Cookies” o “Galletas Azules” → dulce, cremoso y afrutado. Puede quedar realmente rico y memorable.

 

pagando dalinianos a la kiosquera

el teléfono celular de la Fundación Gala

vale veinte centavos de peso

enciendo mi pipa de Acassuso

la humedad de prender un día soleado

al fin quema el aire,

con sol, único secador de porro

para neustras estufas de invierno

vamos catando bañados en tufo de cerezo

 

Departamentos al Río en San Isidro por Dios qué Horror

para resistir los tsunamis del delta y el Reconquista

no vuelve a la Atlántida la palometa

partiré al Peloponeso

se acabaron los alquileres en Corfú

en Chipre hay faso autóctono y enclaves israelíes

contra los pájaros

 

se cargó la fuente del inodoro de la salud

dónde se sumergen los soretes

y cuando todo sorete ruede

y el ceamse relapse en el Reconquista

y se caiga la represa de Itaipú

taparemos el estrecho de Ohrmuz y el oleoducto habrá de dar toda la vuelta por el Ártico pasando por Minsk, caerá como ducha el gas y la nafta y habrá inquisición evangelista y musulmana.

 

Nos van a perdonar las deudas y vamos a cultivar porro para un año, y cruzar y matar un macho, fumate la hoja si mataste un macho bueno, y meté el polen en una bolsa atada a la hembra en floración de 2-3 semanas, bueno yo había empezado un diario de cultivo muy monótono y lento para los ritmos de la Malawi 2.0, los párrafos penetran el blanco con billetes inservibles y grasosos que brotan de chistes y estupideces de viejos pijaflojas, y me sube la gravedad moral al pecho, como si me llamaran a servicio mis máximos.

 

Rompo con la cultura fetichista, la cultura mentirosa.

 

Recién entro mis plantas, la luz no les viene mal, el sol calentaba, después la luz, este atardecer ya las meto, les escatimo la victoria de los pájaros, la naturaleza, los pájaros que ya se están preparando para ir a dormir, ya llama la madre y aparecen las carroñeras chillonas, las chicas ya se van a dormir, está anocheciendo más tarde, en un mes estarán al aire y arrojarán el sexo. Me está faltando el macho cremoso para pringar la Blueberry.

2.8.25

La pradera de bidets, por Santiago Armando

Una tela -para continuar con el cuento- son los pedacitos, botellas de neblina, o- ¿por soñados?- quiméricos simplemente soldaditos de plomo, ¿bajo qué rueda ese pequeño lago, que el ocre transparente en tierra? O diríamos ardillas, domingo de suburbio.

Lorenzo García Vega, El cristal que se desdobla

 

Otra vez escribo en el teléfono sentado en un water al sol. Las villas y los terrenos se entreveraron con bidets inodoros y bañaderas que la gente en camiones fue colocando, que fueron apareciendo, enormes cadenas de montañas donde anidan los gavilanes, aguiluchos, cotorras y demás pájaros han borrado el horizonte.

Mañana iré a buscar dos frascos de porro y mamá me va a requisar a la vuelta. Voy a pasar rápido y decirle que me estoy cagando o tendré que saltar la puerta del costado y apalancarme en el asiento de la bicicleta y subir al ténder y pisar el sostén del aire acondicionado para llegar a la terraza. La última vez que hice eso tenía el hombro bien pero el ténder de madera crujió. Si esta vez cede el ténder me rompo la nuca. Tampoco tenía tan mal las rodillas.

Mate de madrugada. Empiezo a sentir el efecto del Rivotril y la Risperidona. Tiré por el inodoro el Valcote, dos Pregabalinas y una Quetiapina.

Antología de Bukowski, The Pleasures of the Damned. Escribe con la muerte al lado, dice, cosa que a veces comparto. También refiere unos pies azules de mono. El poema The Bluebird lo leí transfigurado, como otras tantas fascinaciones perdidas, cosas leídas que se borraron, ¿será eso lo que llaman desleído?

Bueno. Volveré esta siguiente noche fumado para relajarme en la terraza y escribir, si Dios quiere.

Un escritor que no puede escribir está muerto. Yazgo sobre el bidet-cama.

Me quedé dormido a última hora, me desperte con la fuentecilla de agua al oido. La veo a mamá trepando los bidets oblongos con los que me cubro, levantando un machete de cortar sorete.

 

Fuimos con mi hermano y mis sobrinos a ver Argentina-Colombia a la Sívori alta, subiendo a la taza me lesioné la rodilla, la tengo como un pomelo, son los meniscos, un día uno, otro día otro. El asiento era más angosto que un water, el partido un embole. A la vuelta los trapitos rompieron el vidrio de la camioneta y se llevaron una guita que se habían olvidado.

Hoy es mi cumpleaños. No llamó nadie.

Doná tu sangre a Haití. Vestite con una sábana blanca con la cara de cal y los frutos labiales rojos de beber sangre con órganos, como Larreta en mis sueños.

 

Ayer fui con mamá a una clínica en La Paternal donde me hicieron las recetas. Tuve una breve entrevista con un psiquiatra rengo. La gente horrible, las mujeres gordas, deformes, caras de torta con ojos enormes. Nos vimos con un compañero de habitación de donde estuve internado pero nos hicimos los distraídos.  No puedo escapar a la guardia de mamá, o voy al psiquiatra a que me haga las recetas o llaman a la ambulancia del psiquiátrico, o la calle. En la calle hace mucho frío, en los pastitos verdes bajo los bidets caminan los bichos del sorete. Acurrucarme en un depósito de bidets, inodoros y bañaderas es mi destino obvio. Otro viernes que no busco faso.

Sueño escenas porno con la hermana de Tomás, pétalos rosas y ojos azules de manga. Se caen las ramas del bosque de la casa, me saluda la madre y todo empieza a vibrar en violencia mientras busco mi whiski con Coca Light. Empieza una fiesta.

Belén debe haber heredado la dentadura de Sara Gallardo, según refiere la nota de la Lucía Mazzinghi en Cuarta Prosa.

 

Día del padre, mundial de clubes, comida en casa, mi sobrino hace un chiste con mi pobreza, voy a comprar puchos con la rodilla hecha concha, a siete cuadras, y no hay, charlo con Julieta, escucho Vespertine, tomo mate pasa el tren ya estoy empastillado, mañana feriado.

 

Sin compu ni porro. El técnico se esconde. Son las 16:00. Mandé el Diario del mes anterior a Verónica, Coque y Omar, también a Juli.

No sé cuándo voy a poder fumar. Me gustaría fumarme un Exodus Cheese con doble hoja.

Hoy me tenían que mandar la compu.

Me pedí Eisejuaz por la entrada de Mazzinghi en Cuarta Prosa. El porro queda muy lejos y por las rodillas no puedo trepar por el desierto de inodoros y bidets hasta el tren de la Civilización Sur. Hay que pedirse los libros por el Expreso del Choriducto.

Anoche perdimos dignamente contra el Bayern Munich con un golazo de Merentiel. Le compré la camiseta de Boca nueva a mi ahijado por cábala, la 120 aniversario. Bostero soy.

 

Yo no soy como esos

Que se quedan en casa

Escuchando la radio

Para ver lo que pasa

Yo soy hincha de Boca

No me cabe ninguna

Si me andan buscando

Estoy en la tribuna

 

Pasan días, ahora sopla el viento, golpea el blackout de la terraza, olor a mierda hiperconcentrado. Mi viejo me manda noticias del interés de un club europeo por un jugador de Boca inservible. Me despierto muy tarde estos días. Sigo con los poemas en inglés de Bukowski. Es domingo 22 de junio 18:15. Remolinos del Choriducto. Verónica cambió la foto del mail por una de su nueva cara de mamboretá o Tata Dios, vagamente reconocible.

No sueño. Las pastillas me sacan todo lo que pueda tener para escribir. Yazgo en un bidet de una plaza y media.

120.7 kilos dio la balanza. Uno punto cinco por ciento de aumento en la pensión por kilo engordado.

Le mostré las semillas de CBD a mamá pero no hay caso, me amenazó con internarme. Le dije que ya no tengo vida, que no puedo escribir estos diarios de mierda, que estoy todo el día tirado y que pronto voy a morir desdichado. Me contestó que quiere vivir en paz. Voy a fumar y olvidar, esta semana voy a salir, me voy a fumar a la Plaza Lavalle con los kirchneristas.

Me rompen las pelotas con las pastillas e inyecciones pero no por el hombro, mi manguito rotador. El centro de kinesio de Norverga no tiene entrada desde mi barrio y no hay acceso, solo el corredor vial y cinco kilómetros de pajonales al costado, y del otro lado el alambrado.

Barrí mi cuarto.

De pasar tanto tiempo en el water, el baño tiene olor a riñones. Leonardo Gentilli es el pelotudo insigne de los medios deportivos.

Vuelvo a La Paternal solo con nevisca y aguanieve, me cubre una arboleda de un camino de mantenimiento hasta la parada, bondi y Chorisubte a Palermo y subida por Juan B. Justo hasta San Martín con gente en ropa vieja y cagada como yo. En la clínica tienen te, café con galletitas Vocación, que nunca me gustaron, para las largas esperas, me los como todas. Me atiende la psiquiatra, otra burócrata de obra social, que tiene un lomazo, me pongo los anteojos sucios de vergüenza por sus gomas tremendas, le digo que hoy es la primera vez que salgo solo en casi un año. Me dice lo mismo que todos los psiquiatras, primero el sobrepeso, luego el tabaquismo. El espejismo de las gomas se va cuando pienso que solo es otra mujer trabajando.

Israel advierte sobre posibles atentados iraníes en Argentina.

Me trajeron la compu, me falta el Eisejuaz que llega hoy. Escucho al Embajador de Alfajores Guaymallén don Marcelo Palacios desde Estados Unidos, analfa de aquellos que me hace compañía, mi gordo sonrisas de manzanita, logra que yo sienta que alguien me habla. Me reconcilia con la vida, también con el teclado.

 

Llegó Eisejuaz, esta noche me lo termino, voy a poder terminar un libro. Pero cómo me cuesta la literatura. Eisejuaz llama al Ángel del suri, con un comentario sobre la caza del ejemplar escurridizo y la indefensión de su cría. Ya no quedan más Suri, hay que escuchar los chistes del Pochi Chávez recordando su infancia. Los extinguieron hace décadas. El suri es el nombre del avestruz o ñandú en el NOA y Bolivia. Salvajes solo quedan unos pocos en Corrientes, también se crían en corrales.

 

Boca empata contra el Auckland City, equipo semi-amateur, en Nashville, Tennessee. El Bayern Munich le tenía que ganar al Bemfica para que Boca pase a octavos de final, pero ganó el Bemfica. Bajé a verlo pero como no pasaba nada y estando solo sin papá, subí y puse AM La Red. Los días límpidos. En el campito se alzan las ondulaciones de los bidets antiguos e inodoros apilados, todos buscan nuevos modelos artesanales o italianos, hasta Ferrari hace bidets. El Presidente Javier Zanetti tiene su juego de baño y de café diseñado por Pirinfarina. Y pensar que El Diego murió con un bañito químico con un biombo en su cuarto. Renunció la jueza del caso de la muerte de Maradona con jubilación de cuatro palos a los 47 años.

Suspenden el partido por amenaza de tormenta eléctrica. Reanudación para las 18:10. La gente de Boca no se quiere ir de las gradas. Perdió el Bayern, siamo fuori. Se reanuda el partido, jugamos por dos palos verdes. Anulan un gol. Milton Gimenez es una bolsa de papas. Cavani no salió a la cancha en el segundo tiempo. Jugador retirado, gana doscientos palos por mes y no juega nunca.

 

Final de Eisejuaz con muertes de inválidos, manosantas con putas, hijos y envenenamiento no esperado del héroe mataco y místico. Pero muy lindo el castellano tosido, y fumar las semillas del cebil (anadenanthera colubrina) que se tuestan y se fuman con tabaco para cantar lo que dicen sus dioses. Hermosa novela. Así con tan poco escriben los que transcriben un lenguaje inhóspito. Los especialistas la cruzan con Zama, pero el tosido me da más al arrastre de chancleta de Diálogos en los patios rojos, con otro eco, uno de baldozas y el otro de polvo del NOA. El polvo de Zama es barroco, o más bien no hay polvo, y es de otro río, otra costa con otro color, y tiene otra distancia la lectura del paisaje, otra visión menos miope que Diálogos y Eisejuaz.

A mi me gusta el castellano derechito y árido de Josep Plá, pero ¿a quién le importa? Quizá alguien me lea nombrarlo sentado en un transbordador quema-soretes de la ciudad.

 

Me pedí La rosa en el viento pero me aburre, la dejo. Todavía tengo que ir a vender libros a Capital, ya se juntaron unos cuántos. La termino y ya ni la recuerdo.

 

Estaba tratando de escribir en un sueño

que no tengo un espejo en el oído

ya me olvidé por qué

pero estaba en el estacionamiento

de un centro comercial

que era de mis viejos

y no tenía luz

y me paré de esta misma compu

y empecé a dar manotazos en una columna

y se rompió el switch

al mismo tiempo escuché una voz decir no no

una voz de quejarse

que pensé que era mi vieja

por prender la luz

pero era un chico de la calle

 

 

4/7

Ya tuve dos sesiones de kinesio en Norverga, mamá espera en el Havanna y me compra un alfajor a la vuelta. Debo caminar hasta el auto con gran dolor, todavía no puedo ir a buscar el faso. Leo que la cepa de porro Wedding Cake produce dos kilos y mantiene a las esposas hornies for Romantic evenings (wink, wink). Veo una foto en el Twitter, un frasco de Purple Punch y otro de Wedding Cake, hay que elegir uno, leo los comentarios, gana Wedding Cake. La veo en el Semishop pero son las de granel que se hacen hermafroditas. Qué bajón va a ser no poder sembrar estas temporadas, no hacer la Purple OG Punch de Super Sativa Seeds, la Franco Loja’s Lemon Cheese, la Kosher Haze. Plantar el propio porro es lo más lindo del mundo.

 

7/7

Sueño que no me importa morirme, que tengo excelentes razones para morirme, que tengo cortada una narina por comerme los mocos con la uña de la palma del pulgar y chequeo asustado, me despierto. Son las doce y diez, me dormí temprano. Prendí un cigarro, si quiero lo dejo. Si quiero sigo mi novela y digo como llegué a la Civilización Sur a buscar el porro. Hay túneles en la cerámica o porcelana sanitaria, la ciudad metida ahí dentro, negocios y oficinas como barrios chinos infinitos. Las habitaciones con baño compartido cuestan doscientas cincuenta lucas. Está todo bien ventilado. La panamericana tiene un domo de bañadera por arriba de la capital y el transbordador toma por un techo entubado y baja por La Boca hacia el tren Roca en la parada de Sarandí.

 

Me llegó Hotel Pelicano, ¿Cuántas páginas le sobran a esta novela? La voy a seguir con grandes resoplos y accidentes de decepción. Pocas luces en esta época. Lo arrojo por la ventana.

Entre Hotel Pelícano y los ensayos de Samoilovich, más la biografía de Osvaldo Lamborghini, tiré ciento veinte lucas a la basura. Estaba fuera de ritmo con tanto Kindle.

Cobro. Café en el Havanna de Norverga con conito y alfajor con sal marina. Cuarta sesión de kinesio me hicieron masajes y ventosas y me puse a llorar y a putear del dolor. Me prohibieron operarme.

Me pido Gargantúa y Pantagruel de editorial Acantilado increíblemente barato a sesenta lucas en Buscalibre, más el Diario de la edad del pavo de Fabián Casas y los Cuentos Reunidos de Sherwood Anderson. Por ciento vente lucas.

 

17/7

 

Cancelo esta compra porque veo el nuevo Londres de Céline, continuación de Guerra -con nueva traducción, de las que nadie dice nada, solo esto en la faja de Anagrama

«Describe un número impresionante de personajes perversos o desnortados, de escenas violentas o sobrecogedoras, en la más sombría de las megalópolis modernas» (Hugues Honoré, La Presse).

«¿Erotismo o pornografía?... Una inmersión en el horror de la vida cotidiana» (Jean-Paul Brighelli, Marianne).

«Londres es una novela del desarraigo, la errancia y el exilio» (Le Devoir).

«De una brutalidad inaudita» (Nelly Kaprièlian, Les Inrockuptibles).

«Un novelista colosal» (Damian Catani, Times Literary Supplement.

 

Pero volvía acá porque leo esto de Juan Abreu sobre mi amado Lorenzo García Vega en su blog Emanaciones.

Jueves, 17 de julio de 2025

Detesto la cosa cubana pero no puedo escapar de ella, aunque algo has conseguido no exageres abreu. Así que hago un alto en mi lectura de Robin Lane Fox (ah, si la pavorosa hubiese producido al menos un historiador así) y me pongo a leer La invención de Lorenzo García Vega, de Duanel Díaz Infante. Conocí a García Vega en Miami y me pareció un hombre resentido, envidioso, agrio, retorcido y mezquino. Un hombre convencido de que el mundo le debía algo; a su edad y ni siquiera había aprendido que el mundo no le debe nada a nadie.

Pobre hombre, me decía siempre que me lo encontraba, en los años que viví en Miami. Carlos Victoria lo admiraba y yo me divertía burlándome de García Vega para picar a Carlos. La obra de García Vega siempre me ha parecido una excrecencia menor del gran Lezama. Se benefició de la cercanía del Maestro, pero dada la naturaleza rastrera del alumno, nunca se lo perdonó.Trató de menoscabar a su mentor, retorció su escritura hasta extremos ridículos. Y al final su empeño por tener un estilo, terminó por devorarlo. Nunca se enteró de que un estilo sin un gran genio dentro es sólo una carcasa desolada.

Compré el libro de Díaz Infante porque me atrajo el título, me dije, a ver si alguien al fin dice la verdad sobre este escritor sobrevalorado hasta lo grotesco. Le leído 133 páginas y no es lo que yo esperaba, pero es lo más objetivo que he leído sobre el personaje García Vega. El más objetivo. El menos fantasioso.

Lo que García Vega decía de Lydia Cabrera, consignado por Díaz Infante en su libro, me ha provocado cierto malestar. Conocí a Lydia y amén de su inmenso talento como escritora, era una mujer llena de grandeza. Algo que se echa mucho de menos entre escritores cubanos. Véase al autor de Espirales del Cuje.

Qué tipo tan miserable García Vega.

 

Me sorprende la mezquindad de Juan Abreu con Lorenzo García Vega, no haber disfrutado de su obra que es literatura pura, la más pura que encontré en mi vida, mucho mayor que la del “Maestro” Lezama Lima. Cómeme los huevos, Abreu, Lezama Lima es un plomazo. Lorenzo García Vega fue changarín de supermercado hasta casi los ochenta años, es por eso que tiene derecho a ser todo lo dice Abreu, y todos le debemos algo. Ya quisiera deberle yo algo, comprarle una computadora Mac como la de Abreu, etc. Mejor no hablar de miserables. La bronca viene desde García Vega dijo que Reinaldo Arenas había estado con la revolución en sus comienzos, y por no impresionarse con su drama, además de cierta aprensión a los homosexuales, ya que Lorenzo no tuvo ninguna clase de vida sexual.

Abreu no es un poeta, no puede amar los últimos diarios de sueños ni sus libros como Erogando trizas donde gotas de lo variopinto, o los publicados en Argentina. Un poeta es como fue Lorenzo, desgraciado, desdichado, y resentido, pero no agrio como dice Abreu.

¿Qué escribió Juan Abreu? ¿Cinco Cervezas, y, qué más? Algún cuento suelto. Es todo. Sus memorias no tienen la menor importancia y son solo papel impreso.

 

Inodoros de baja estofa

 

Compro Londres de Céline, el primer ejemplar disponible, traducción abominable; perdemos en la Copa Argentina contra Atlético de Tucumán. Milei vende candidaturas, Milei-Recesión, me quedo ciego, engordo, tapo el bidetazo, limpio el rocicler con un cepillo viejo a medias.

Me bajo al Kindle los Collected Poems de Sylvia Plath y listo. El dólar tarjeta carísimo. Pongo

Megadeth. The Sick… The Dying… and The Dead. Devuelvo Sylvia Plath y no me devuelven lo que se queda el banco central que son cinco lucas.

 

Mamá se olvidó de cargarme el pastillero

y dejármelo al lado del bidón

en la cocina

y yo me había comprado

unos lillos de fumar

que de casualidad había en el kiosco

con un préstamo

un préstamo para picadas

hago caminatas con picadas

alfajores, salamines, Twistos

al tiempo que camino, como

y me traje los puchos y los lillos

y no me di cuenta

que ayer no tomé ni una pastilla

que cuando bajé ya tarde no estaban

junto al bidón

y usé los lillos

cuando el paquete se acabó

casi los termino

con tabaco de sobras de colillas

en el harto basurero

con restos de mate

y envoltorios de picadas

 

 

***

 

Tengo las uñas largas

y los dientes flojos

ya me cagué un segundo

por comerme las uñas.

Los terceros, los colmillos

volaron hace mucho

mi hermano occiso se burlaba

"se te ven las teclitas"

a mi lo que me importa

son las muelas que me faltan

cuatro y media, porque

ya no va el tratamiento de conducto

después de 35 años de pucho

 

Vi que ahora hay como esos dientes

de Drácula que había en los cumpleaños,

prótesis de plástico, baratas, para

salir del paso, lavables

con eso me alcanza

 

 

Luis Thonis me dijo que me haga más el poeta maldito pero elegí la pensión por discapacidad

 

Nunca podría ser un poeta maldito

como me dijo Luis

soy un escritor latino

como El Skunkman

como Ignatius J. Reilly

soy un gato naranja

en la punta del verso

pisando bandadas de gorriones

sobre el hipopótamo de oro chino

 

Ah el sol y los rayos

de la Corea dorada

comiendo con maníes pegados

con la Corega Dorada