4.3.24

La asamblea fascista, por Román Bay

No es casual que el núcleo duro de la derecha argentina se complazca con las salvajes medidas de ajuste de Javier Gerardo Milei que el propio FMI considera audaces. El ajuste no lo está pagando la casta sino el pueblo. Pretenden robarle a lxs jubiladxs el Fondo de Garantías. Este gobierno derechoso quiere meter miedo. Las fuerzas de seguridad adentro del Congreso. Leonardo Sosa amenazando por redes sociales. El papel de comparsa feliz que muestran algunos de nuestros legisladores. Al enano fascista de Javier Gerardo Milei hay que combatirlo. ¿Qué quieren hacer con las privatizaciones? Caputo no responde. Subir impuestos a los combustibles y al carbono. Unos pocos meses de gestión y apenas dos años en la Cámara de Diputados, sumado a patéticas apariciones mediáticas, desde hace casi diez año hacen de un enano fascista el actual Presidente argentino. Niño golpeado. Lo que quizás no tenga cura es el pesimismo. La mirada fija en la negatividad, el automenosprecio. Qué flagelo tenerse en poca estima. Qué bajeza no valorar los propios méritos. Milei crápula como un eunuco que vende seguros de vida a las juventudes hitlerianas, como un erizo sin pene, como una persona a la que nadie quiso en su infancia, como un loco que camina con un perro. Javier Gerardo Milei, un loco que se dirige sin dirección alguna hacia el abismo de la destrucción. Caos. ¿Y la ternura? ¿Y el cariño? ¿Y la pasión? En silencio un matrimonio incestuoso macbethianamente toma el poder por las urnas. La próstata procastinada de Javier Gerardo Milei nos gobierna. Con los fascistas no se negocia, se los combate. A Kristalina Georgieva se la combate. A Luis Totito Yo Te Conozco Basura Caputo se lo combate porque se lo padece. El Plan Convertibilidad de Cavallo terminó en hecatombe. Pero hubo ocho años de fiesta. La mentalidad necia y enferma de Javier Gerardo Milei lo lleva a desconfiar de cualquiera que piense diferente que él. Sus visiones dogmáticas de la realidad. Sus propuestas de laboratorio, como si la sociedad fuera un laberinto de ratas. Sus ideas inaplicables aunque beneficiosas para los grandes grupos económicos en detrimento del pueblo trabajador. Su alineamiento con lo que él define como Occidente, esto es, E.E.U.U. y sus aliados, en particular, Israel. La comedia constitucional avanza. En el recinto, cucarachas y babosas. La cretinada quiere privatizarlo todo. La psicotrópica de Patricia Bullrich, tenebrosa rata inmunda, infame y estúpida, odiosa, festejada por las y los pituquitos de Recoleta, avanza. Bizarra y distópica Argentina. Un dejá vu de locura sobrevuela. Un nivel de colonialismo que no se veía desde los tiempos de la Independencia. Pero la labilidad de nuestros dirigentes políticos es ilimitada. Porque Javier Gerardo Milei, el niño golpeado por su padre, no salió de una remolacha. «Si hay algo más ingrato que un rey, es un pueblo» (Balzac) Cuando la Guardia Civil interrogó a Picasso sobre el Guernica, le preguntó: «¿Quién hizo esta obra?» «Ustedes», respondió el genio. Fue el pueblo argentino, en asamblea con fachos y fachas de nuestro país, con cansados y cansadas, con ilusos e ilusas, quienes creyeron ver en una enano fascista y desquiciado, un experimento a considerar. Fueron y son las y los gorilas de siempre. Fueron ellos y ellas quienes le dieron sus votos al virrey sin ley Javier Gerardo Milei, porquería de persona, servil piojo de los intereses de colonia del FMI en Argentina. Una devaluación del 118% de nuestra moneda. El pueblo votó a su verdugo. La antesala de la propuesta de dolarización. La colonización definitiva. El subdesarrollo. Nos empobrecimos a la velocidad de la luz. Pero no son pocos los millonarios que siguen enriqueciéndose. Son los dueños de la Argentina: Jaime Campos, presidente de la Asociación empresaria argentina (AEA); Luis Pagani, dueño y señor de Arcor; Paolo Roca, magnate del grupo Techint; Alfredo Coto, dueño de Coto; Cristiano Rattazzi, dueño de Fiat; Federico Braun, dueño de La Anónima; Eduardo Elsztain, dueño de IRSA y de Cresud, con más de 27 campos en la región y 868.250 hectáreas en su poder, Marcelo Mindlin, presidente del grupo Emes, que a su vez es el principal accionista de Pampa Energía, Marcos Galperín, dueño de Mercado Libre; María Luis Macchiavello, de Droguería del Sud; Martín Migoya, de Globant; Carlos Blanquier, de Ledesma; Jorge Pablo Brito, actual presidente de River y dueño del banco Macro. Javier Gerardo Milei es el esclavo de estos magnates. Del secretario de Daniel Vila, de José Luis Manzano y de Mauricio Filiberti. El bufón y el lameculos del propio Nicolás Caputo, uno de los empresarios con mayor presencia en la Bolsa. A través de la sociedad Il Tevere, controla junto con otros miembros de su familia, el 49,65% de Mirgor, la mayor empresa industrial de Tierra del Fuego. Caputo también controla el 8,34% de la eléctrica Central Puerto, con socios como Eduardo Escasany, dueño del Banco Galicia, la familia Miguens Bemberg, ex dueño de la cervecería Quilmes y el banquero Guillermo Reca, un ex Merrill Lynch. Un trabajador solo tiene su salario y sus ahorros. El costo social del retroceso que propone este gobierno es demencial. La improvisación es la que avanza. La locura en nombre de la libertad de mercado. Roto el paradigma del derecho laboral. Favorecido el empleador por encima del empleado. Protegido el empresario detrás de su casta mafiosa. Se fundan sospechas sobre quién está detrás de este enano fascista. Un palo tiene dos puntas. De un lado está Milei, del otro; los fondos buitres. Formas de la violencia económica. Crueldad. Conflictividad social. Un modelo de concentración de la riqueza para millonarios. Marcelo Bonelli, basura mediática, chorizo de materia fecal, trabaja para los lobos de Wall Street. Recesión. El prólogo de la inflación. Ajuste brutal. Drástica caída de los ingresos. El modelo que sufrimos. El despojo de los derechos largamente adquiridos. El deterioro de la calidad de vida. La ley de la selva. El terrorismo financiero. El implante capilar de Adorni. Los $185.077.269 que declaró como patrimonio el jefe de Gabinete, Nicolás Posse. Sus tres autos, un MGB convertible de 1980, una Mitsubishi Outlander Sport y un BMW 218i, su lote en Punta del Este, su motovelero y los 34.000 dólares en efectivo declarados. Los 57,4% de pobres en Argentina. La indigencia que aumentó al 15%. Los $6.627.9666.485 pesos que declaró tener Mariano Cúneo Libarona, ministro de Justicia, sus 24 departamentos, uno en Miami, sus seis casas, una en Uruguay, sus dos autos de lujo sumados a sus depósitos en el exterior por un valor de $4.984.470.317. Dejaron sin recursos al Plan Alimentar Comunidad. Genocidio silencioso. Mientras estos magnates se hacen cada vez más ricos y poderosos, se calcula que cerca de 27 millones de personas son pobres en la Argentina.