20.7.26

Las manos, por Santiago Armando

 

 

Freedom is something that dies unless it's used.

Hunter S. Thompson

 

Me agarro de las sogas sobre el Puente Pueyrredón que llenan los metrobuses de la 9 de Julio, hay cielo de sogas tejidas en todo el AMBA, voy bajando con elásticos y poleas inteligentes, me llevan. Hongos en la piel, me decido a hablarle a las masas de los saunas paraguas. Sodomización del Obispo perfumado.

Soy pobre, no tengo anteojos, no puedo leer, soy poeta por extrema dejadez. “Sos un vago de mierda”, me dijo mi hermano. Al final se nota mucho la necesidad de tomar mate, escribir una línea y mantenerme en la cama, recordar a Juan Abreu cuando insistía con que el escritor solo quiere autochupársela. Mientras, hago los ejercicios para levantar a mi papá de la operación en la cabeza del fémur, que anoche ya me había olvidado la fecha, ya pregunté, me dio el Grok la rutina, me baño con agua fría y puedo todo menos no fumar, respirar profundo en la nave de los obeliscos de la panza madre con telemundial, se chorrea una pizza en una zanja peluda del Gran Buenos Aires, Lola Pelusa le dicen, nuestra heredad nos perfecciona. Pronto seré un campeón en limpiarle el ojete a mi padre, espero que no se me resbale.

Aquella entrevista a Néstor Sánchez donde dice cuando conquisté el estado de pregunta, tendí a un humor grave, acaso angustiado… Sergio Gentilli quiere un partido con enemas pirotécnicos que empalagan. Nosotros escuchábamos a José María Muñoz en democracia y en casa se leía La Nación con mi querido suplemento de Cultura, con las sensaciones de la Hopenhayn y otras muertas como la Ortiz Dujovne, de más grande la geniales columnas Mariana Enríquez en el Radar, el Late Registration de Kanye West lo fui a buscar.

Amargura lúcida divagante, son todos cantantes que duermen la siesta, esa lucidez amarga la notaba Antonio Escohotado, lo que se puede hacer es dormir y no esforzarse por escribir más que aguafuertes, pero,  el deber del hombre es saber dice Escohotado, clavando en las piedras de cobre daliniano de la costa de Ibiza bajo la luna: Guampas y un Anubis. Es porque no se dan vuelta haciendo caras, ni se bañan con agua fría y fuman, no hacen sentadillas con los brazos levantados ni rezan. Aburre la soledad y el ambiente adverso con los anteojos atendiendo las palabras que crea la gente común sin el porrito, es mi karma en la vida que me rompan las pelotas por “el  porrito”, vale para hacer fuerza, mantenerse en forma, escribir a la mañana con las sierras del mantenimiento del barrio, y apoyar la cabeza con las persianas bajas, hasta el atardecer reticulado.

Durante la obesidad sin porro leía, ya no puedo por la falta de anteojos, las sogas del AMBA me mantienen en forma, y con la hierbita de jardín o maceta de tierra me da ganas de escribir  y me olvido de leer. Lo que yo saqué de mis macetas no era este indoor ni de casualidad, era algo mucho más sabroso que fumaba al atardecer y luego de la cena con la luna o a la mañana en verano. Levantar con los glúteos las sentadillas. Los espejos holográficos con tetas en tules de la vecina, sus gemidos, las visiones del cómic de Lasher, y el josecito con sombrerito: una fosa de milanesa podrida de hachar mujeres del CEAMSE. Pero me mantengo del lado de la luz, rezo el Rosario y rasgo la guitarra.

Así deben ser los recitales de Lali. Enoc me dijo que lo del blog se guarda setenta años si alguien no lo borra, hay un filósofo del CONICET con mi nombre. Verónica rechazó mi novela, no le llegará más nada, ¿será porque en el sueño se confunden ella y Monica Bellucci, la mención de “comeniños” de Romina Tejerina le cayó mal? Debo parecer un psicópata pero soy peligrosamente insensible. Tal vez la pajita después del dedo mayor de Jorge Asís en el sueño. Ahí tuve una respuesta del público. Llegaron los puchos.

Estaba sucio de tres pajas, teníamos misa del cumpleaños de mi hermano occiso a las diecinueve. Me bañé y encontré la ropa que habían puesto fuera de mi vista por las visitas de la inmobiliaria. Me pido Infinite Jest, el original de tapa dura ochenta lucas, pero me la bajo al español y es un boludo de veintisiete años insoportable. Está The Proud Highway, el primer tomo de cartas de los dieciocho hasta los treinta años de Hunter S. Thompson, y el Campaign Trail 72’, gambas de Pavese y Debussy, pálidas figuras en medias de colores. Después de la misa papá me anotó en un curso de Confirmación, después fuimos a un bodegón cercano y comilona.

Una vez me tomé el Sarmiento de los cartoneros. Una noche en lo de Verónica que no podía calzarme y dormir en el sillón doble, me fui a la mierda. El vagón tenía una débil luz anterior a las LED. Y veía gentes con grandes sacos, ninguno grande en altura, sacos y personas tenían casi la misma altura, pero tampoco miré mucho, no lo recorrí. Dupont hablaba de los enanos, como aquellos bolivianos que pusieron las cloacas en mi barrio, toda la cuadra marrón esos días, yo ya escribí de un bar con olor a pedo de plomo y gomina, me agarré del pasamanos con el brazo izquierdo y me hundí en la capucha de aquel viejísimo buso y pasé desapercibido. Y llegar a mi pago y dormir y olvidar esa casa triste y apagada e incogible. En Buenos Aires soy pobre, hacer el amor solo a ojos de Michelángelo, otros celestes, luminosos azules, ojos amarillos, ojos verdes con diamantes.

Terminé una novela de ciento veinte carillas homenaje a la divulgación científica que brinda la inteligencia artificial, el motor de solitones de Erik Lentz, y los perfiles de antimateria del santiagueño Julio Navarro, en verdad no está mal y pone a la conquista de Marte en ridículo, los astrofísicos saben que en el resto de los planetas y cometas hay energía suficiente para la conquista del universo.

Reparos con la Confirmación: tengo este tic de coitos disimulados en lugares públicos, el porro, el pucho: todos travas tienen ojos de serpiente levantando la patita con Mendicrim, mientras suena el Raga de Zia Mohiuddin Dagar.

De fondo Visitantes, la selección se fue a un baldío con una iglesia y una funeraria, mataron a dos y nueve heridos, grescas con los del otro lado del Mississippi. Gas del Duka, se habla con la busarda, se escribe con la panza para afuera, esa es la única manera de matenerse recto y convertirse en un fiel copiador, yo siempre estoy acá. Pablo Carrozza habla, es una lacrita con doscientos sesenta abolladuras de ojete, todos están gagás menos Duka, tan jóvenes.

Nadie me dice que cantó Tini ni Lali, nadie me pasa un tema. Mundial 2010 con Maradona de técnico, Pastore de perfil tratando de jugar al pasesito contra el escanolamiento de la defensa alemana que bastaba un simple cambio de ritmo para maniobrar bloqueos, porque Pastore la llevaba al trote, el único puente Einstein-Rosen que faltaba eran los pases de Riquelme y las definiciones de Messi, Román se quedaba sin aire y pedía el cambio y entraba Verón y ganábamos, en la última derrota con Inglaterra que Bielsa lo saca y lo dan vuelta los ingleses, Riquelme no tuvo repuesto… porque en la selección Riquelme pedía el cambio y Bielsa lo llevó incómodo porque no juega con diez.

Al final de un karaoke me la chuparon. Y también bajo la mesa de un bar lleno, con la discreción de las mesas vecinas.

Cuando a mi jefe se la chuparon para que me eche fue en una torre blanca de ladrillos con sábalos chupadores, la jota toledana del castillo hay que hacerla, había curvas de racimos de sábalo perlado. No saben manejar este alfabeto, más mueven las tetas, les gusta salir, vivir para mover las tetas. El teclado no parará de escribir porque la compresión de los dedos sobre él es muy fuerte en mí, súbenme por la espalda los impulsos que terminan en los caracteres. Cuartos de final con Pork Soda, el chanchito mejicano de Les Claypool y la Iglesia de Shoni Viale. Lo que deben ser las sábanas meadas de Shoni, ese se mea encima en vivo.

Apilo ropa sucia junto a la máquina. Puedo pringar a todos mis lectores en las pestañas, todo para peinar la ventana con la pera y poner mis manos en la fina ceniza de Anubis: María/ morena/ tus tetas enmarcadas en la arena.

Un atardecer me quedé frente al sol en una playita de José Ignacio, después mi hermano me pasó unas Pepperidge Farm de chocolate. Fueron quince minutos de arrobamiento en esa mansita.

Mi cuñada de las rodillas está perfecta, me dijo que hace aero yoga y está flaca y fuerte, le pregunté todo, y partió llevándose comida del mostrador en una bolsa a un ensayo después de la comilona pos misa del cumple de mi hermano. El vecino mejora en sus clases particulares de boxeo, a las que se ha sumado su padre.

El teléfono molesta, siente el cambio de movimiento y manda spam de Mercado Libre. Lo voy a mandar a la concha de su madre a Galperín por Twitter, hasta los domingos te mandan ruidos de propagandas pelotudas, mentirosas, molestas, innecesarias, repetitivas, hasta en el dia domingo de descanso del Padre.

Me levanto y cancelo los libros. Infinite Jest es una verga, como aquella novela monólogo Cristo vs. Arizona de Camilo José Cela. Pero más inocente. Son chotísimos. Cancelo todos y la devolución se hace rápido. Sonatas de piano de Mozart por Glenn Gould. Sigo con mi Kindle sin poder bajar nada por el cable en mal estado, se pone bien cuando quiere.

Mi cuñada cambió por completo su físico, me dejó tranquilo, directo le pregunté por sus rodillas, no olvido que traigo mala suerte, debo permanecer callado, antes de partir, por eso regalo, las buenas intenciones siempre terminan mal, la industria gráfica pasó de moda, los dibujos de Gustave Doré de la Divina Comedia, los Taschen de El Bosco, Egon Schiele, ofrezco, pero me niegan la generosidad, se los doy para que recorten y hagan cuadernos para escribir, ¿quién va a escribir?, les chupa un huevo, les doy igual. Me canso de leer, tengo que ir al oftalmólogo y pagar una fortuna los anteojos que no tengo. Tanto Hunter S. Thompson como David Foster Wallace se suicidaron por depresión, a mí me deprime la gente que no tira la goma con felicidad.

Cumplo cincuenta años, viene un amigo a comer tomar y fumar Klementine, el único, El Piña. Extraño al viejo Diego, pero ya es otra persona, ya no somos amigos. Me escribió Omar para contarme que se le murió una gata que rescató en muy mal estado de la calle.

Mamá destruye mis nervios rompiendo todo en la cocina, y me pongo a leer la New Yorker y hablan de la Misophony: La misofonía (o síndrome de sensibilidad selectiva al sonido) es un trastorno neurológico en el que ciertos sonidos cotidianos y repetitivos provocan reacciones emocionales o físicas extremas, como ira intensa, ansiedad, pánico o el deseo incontrolable de huir. Mi psiquiatra no me escucharía porque no le importa. Años sentado me jodió la cabeza del fémur en la cadera, rodilla, cadera y hombro izquierdo cagados.

Ya volvieron los ruidos en la cocina, mi vieja quiere inventar una comida que nunca hizo para mi cumpleaños y le sale mal, siempre lo mismo, se lo voy a decir para la próxima, de haber: solo quiero ravioles. En un rato vienen todos. Esperaba más de Brasil vs. Marruecos. Ruidos, no te mudes a un cuarto debajo de la cocina. Los torpes chimpancés te romperán los nervios, el vecino otro, debajo de mi ventana. Imposible.

Van a operar a mi viejo de la cabeza del fémur pronto, la recuperación va a ser jodida, ya les dije que se muden a un departamento pero se enojan. Mamá le prometió a la nieta peruana pileta para siempre. Cuando se venda esta casa iremos a una más chica, supuestamente. Mi viejo se va a operar y capaz no vuelva a caminar. Pero le duele mucho y ni un quejido. Se la aguantó toda la vida, se cayó de un caballo a los siete años en Córdoba. Me cuesta más rezar cuando tengo muchas boludeces en la cabeza pero estoy volviendo de a poco.

Más me obligo a escribir porque no tengo ganas, ya no escribo poemas, tiré dos mil carillas de poemas. Tiré todos los archivos. Me voy quedando con lo publicado, no sé escribir libros.

Ya no me salen los poemas, apenas avanzo en el renglón, recién me despierto con resaca, soy un descartadito con el mate, pero voy a tener mucho porro en el mundial.

Mis plantas, soy guitarrista y botánico, hoy regué mi Durban, hasta el viernes no debo regarla de nuevo, ¿qué hace un poeta y guitarrista cultivador? Tiene pensión por invalidez. Las kush y las sativa gratis para no endeudarse, un porro equilibrado y con notas de anís, licor y regaliz.

Extraño un poco la autóctona argentina llamada Destroyer, la hemos desaparecido, me contentaré con índicas de California y Holanda esta temporada, pero la Fruity Widow, la Cinderella 99', la Jack Herer versión Rápida que me llegaban de Aldi Gonzo: mi humilde homenaje a Aldi Gonzo, y aquellas autóctonas para hablar con las alfombras y las bolitas de energía luminosa que me perseguían.

Argentina jamás caerá, por su cavilación condenatoria siempre debe liberarse, somos una sociedad con medios de comunicación para tacheros. Rumbo a la paquetería del barrio con la lluvia fui rezando a buscar mi porro, el porro de Buenos Aires me inducía un delirio místico muy doloroso, se me fueron los ojos sutiles de este veneno para camuflarme en la cocina y buscar el mate. Purpurea Kush y White Widow x Super Cheese..

Contra el vidrio del comedor, con mi hermano, en la infancia, nos deformábamos haciendo caras, y yo una vez me di vuelta, no necesitábamos nada.

Purpurea kush suiza, pino y mirceno en la boca, la lluvia, los libros gratis del Kindle, me bajé los cuentos de Sara Gallardo, la que me ha gustado es Eisejuaz, es una felicidad encontrar un libro bueno pero lo que garpó más fueron los goles de Messi, descanso los ojos y me duermo, en mi cumpleaños me han regalado los Cuatro Cuartetos de T.S. Eliot edición bilingüe de Cátedra, y leo esa poesía fina y galante del idioma inglés sobre rosas y gotas de lagrimas o lluvia, todo aquello que Hunter S. Thompson ha despedazado acelerando en su auto salido de la calzada estancada, embarrando a Jack Kerouac haciendo dedo y a los lingüistas enseñando alfabetos de la paraguayania.

Hago los ejercicios, me baño con agua fría, me hice adicto a la ducha de agua fría, estoy subiendo los chinchulines a la caja, estoy adelgazando pero si fumo me cuesta, las rodillas sonaron pero se reacomodaron, me estoy regenerando con muy poco esfuerzo.

Mamá revienta la cocina con sacudidas de mono en LSD. Silencio, solo quieren aparecer en la página, escribo para los pájaros, los niños juegan a la pelota y andan en bici, el mate está caliente, hay puchitos, Gracias Dios, y este teclado, adelantar deudas de porro o dar más a mis viejos: comprar más porro.

Mi viejo acaba de decirme que sale caminando al día siguiente de la operación, no tendré que levantarlo, a no ser que se caiga, para lo que estoy haciendo sentadillas, debo estar fuerte por él. Ruido de nuevo, golpazos de armario de cocina, qué mierda, hago mis sentadillas empujando para arriba los glúteos y los brazos adelante cruzados, hago hélice en el hombro de la tendinitis y persigo el dolor y lo derroto, hice desaparecer el dolor, pero tengo una pequeña inflamación.

Ejercito los hombros a ciento ochenta grados levantándolos y bajándolos, el doloroso se cansa. Me dijo el Grok que pare con “enfrentar al dolor” y que haga las hélices del hombro cortitas.

El padecimiento psíquico permanente se disipa con el porro. El agua fría y los ejercicios me ayudan, voy a salir a caminar y todavía me retiene esta mierda con el cigarro en la mano. Hoy el CASI juega contra Newman, el bebe Contemponi hizo toda su carrera televisiva con la pera temblando y el hermano es entrenador de Los Pumas, yo soy hincha de Sudáfrica.

King Crimson me da pesadillas. La primera vez que me internaron fue porque en la oficina de una teatro fumé y pusieron Starless y empecé a tener visiones de rostros deformes en las paredes, después volví a la casa donde paraba y discutí con un imbécil porque estaba re loco. Qué música horrible.

Recuerden las sentadillas y pararse empujando los glúteos, con los brazos levantados y cruzados, adentro afuera doble sentadilla doble cruzamiento de brazos, como en la fábrica de malla de alambre. Levantar los hombros con resistencias, vencer las resistencias, eso es la vida del corazón, no fumaré más tabaco, solo buscaré mi libre chalita de los riscos con el mendicrim y las cabras.

Gago tuvo un infarto y le pusieron un stent, ayer, después de ganar con Universidad de Chile, en la conferencia de prensa se tomaba la teta izquierda dando sus explicaciones incomprensibles u obvias, y apareció en la ambulancia por la clínica a las tres de la mañana.

El porro, fumar solo porro y el saxo ah negrura plateada en holograma flameante, y la mirada indiferente de fumador puesto.

El saludo al atardecer de los pichones, las cotorras siguen chillando un rato, uno que conozco desde mi infancia en el bajo, cotorras, la gente habla, pasan niños de un año en carritos de plástico. El arte concerniente a los ojos y al oído, y la boca holográfica de chupar pija en el país pajitas y hashish, me ha tocado sufrir el desengaño afectivo permanente hasta concluir en limpiarle el culo a mis viejos, para eso me han felicitado con lágrimas en mi cincuenta aniversario, con porro, un porro poderoso para hacer sentadillas y bañarse con agua fría. Un che pibe limpiaculo, me quisieron mandar con mi abuela y los mandé a la mierda. Me había olvidado. Aquí estoy.

Ayer me pasé la noche fumando y vi como lo echaron a Ducantenzeiler y quedó puteando solo en cámara a medio mundo, y por sus números de hoy en you tube prácticamente quedó olvidado, lo peor de esto es que Pablo Carrozza se llevó su seguidores. Por fin lo vi sin energía, agradeciendo al canal, reconoce que se vio como un programa basura salvo cuando lo dejaban solo y contaba historias, donde batió records con sus cuentos de el Loco Fierro llegando en un tren solo para hinchas de Gimnasia desde La Plata y se bajaban en las vías a la altura de la entrada visitante para ir a pelear, solo con un jean y en patas, sobre el asfalto quemante, su amistad con el Gallego Popey, líder de la barra, su presidencia, sus diálogos con Grondona, ganarle el campeonato a Boca y River como Presidente, nunca lo dejarían triunfar. Mishigene total.

Y me levanté para ver la repetición del segundo gol de Messi, que me despertó porque sonó todo el tinglado Tesla y volví a dormir hasta la cena de ravioles, me acusaron de darme una sobredosis de medicamentos. Pero solo fumé y me acosté muy tarde tomando las pastillas al final, vi las últimas nubes tétricas de la tarde y me seguían apagando los fármacos chupadores, y ahora son las doce y no está más el Duka, y ya terminé mi ejercicio de vida y no ha pasado gran cosa. Boris Becker perdió su finca en Ibiza y fue preso por no pagar impuestos. Me tomaría un hongo psilocibio en una playa con una mujer nunca imaginada, que baila con el ruido mundial y las luces de don Nikola.

La exhalación gastadita, la frase en el pedazo de papel de la libreta del preceptor que nunca usaré para "escribir mis impresiones" como por ejemplo “Ser un simple botánico principiante”, de marihuana, mezclaré el más puro pino con la miel y la menta, y para qué, para plantarlas y que me acompañen. Y también con las kush americanas que mezclaron con la white widow con gusto a chocolate y berries con miel y menta, un caos de dulces con pino y menta oh fumar es lo más suculento y más hermoso.

Ruido de la ruta, frío. Corrigiendo mis modales. Todos pasan por debajo del estanque de los hipopótamos, y nadie puede perseguir a ningún grupo social, solo patear el culo a los que rezan postrados en la calle o en el pasillo del bondi o avión.

Vuelve El Duka porque se le piantaron decenas de miles suscriptores al Carnaval Stream. Insoportable, ahora se pone en moralista y maestro ciruela, me hice un mate para estar en silencio y escribir. Perdió Uruguay, otra vez Bielsa afuera en zona de grupos. Me pregunto quién lo puso en el cargo. Con tantas pastillas no tengo reflejos, no puedo mantener una conversación.

Yo quería formar una familia católica y nunca cantar la Internacional, solo el himno. Ya es tarde.

Prefiero tener un picador de flores de porro de metal desarmable, a roscas, porque al desmenuzarlo con cuchillo o tijera se pierde el polvillo y algunas partículas que después se pueden usar con tabaco en la época de carestía, como me acaba de pasar, me he comido hasta la goma negra que deja la resina en las roscas y pasé la lengua entre las cuchillas, paso la lengua por todo después de que se acaba, hasta el mes que viene. Pero antes saco todo con mis anteojos de aumento y una tijera, con la uña crecida sale mejor la goma de la resina que traba las rosca principal, de haber hecho todo el trabajo con paciencia y un poco de tabaco me hubiera armado uno más grande, pero pude sacar uno por cada inspección. Ah, pino y mirceno con tabaco. Conseguí una semilla de ese porro salvaje de antes pero con olor a piña. Ayer puse una Durban Poison al aire libre aunque la IA diga que debajo de cuatro grados la planta muere, le pongo un envase de Coca grande por la noches, y puse a germinar más. Junté muchas semillas regulares y puedo investigar, la inteligencia artificial no recomienda plantar al aire libre en invierno salvo cubriendo las plantas con un gran plástico de doscientos micrones, pero yo solo quiero testear las semillas autóctonas que están hechas para aguantar los climas más duros y han estado allí toda la vida. En invierno salen enanas pero dan diez gramos que valen cien lucas, y la caja de diez cuesta cincuenta y cinco. Sembraré en el techo este verano. Ni remotamente tengo dinero para abastecerme de porro, ni siendo millonario.

Salí a caminar una vuelta y en una obra vi dos tachos de pintura de veinte litros y me los llevé, los lavé y les puse la tierra que generosamente me brindó el vecino, ya tengo seis tachos para automáticas. Voy a plantar Pound Cake y Jack Herer auto porque me voy de vacaciones al campo otra vez obligado y voy a poder sacar dos tandas antes de irme, y cuando vuelva voy a poder sacar otra otoñal. La psiquiatra le dijo a mis viejos que no me pueden dejar solo en casa.