I am
a lover and have not found my thing to love.
Pete con asesinato en directo, el morbo de la travesti
satánica de la inmobiliaria, la desgracia con suerte de tener un teclado atado,
puede respirar mi culo al ventanal de la terraza, con la luna de las tetas para
arriba, cannabis y tabaco, mi rosario, las estrellas, la luna y el mate.
Cosecha en la Crosta de Exactas
detrás de
ciudad universitaria
hay una comunidad gay muy precaria
un chaperío
ahí crecen mis cañas
la marihuana que da el junco
de flores chocolatadas
secarlas al viento, agarradas, alerta,
noches de tufo bajo la luna, la sombra
de una paquera embarazada
vinieron a visitarnos ayer
a este mismo culo de taberna
una estufa para calentar los zapatos
y unos mates
con plateas de bidets por teléfono
larga vida al bidetazo
lo claman con fuegos
de Ginebra Fakir
tus altas hemorroides
tu cáncer de colon
gozar es enfermar
el poema está en el nervio vago
con panza 'e mate frío
creo que una sola vez de niño
llegué apurado a la playa
y el baño del balneario estaba lleno
en esa playa nunca estamos solos
alguien lo ve
solo era un niño rubio
que miraba al sorete volver
a la orilla
hacía surf en la rompiente
para esto ya estaba jugando al fútbol
o comiendo sanguchitos de salame y queso
Hemorroides en el recto, dijo el doctor Laplace, en la
Trinidad de Palermo, y la anestesia con una sonrisa, sentí que la anestesista
tenía un cuerpo decrépito, Anestesista Drogada con un Novio Sepulturero, lo vi
a la salida del quirófano donde esperaba, por la simpleza de fumar la Purpurea
Kush mantecosa de pino y mirceno, me pasé de rosca, una semana internado, faltaba
una hora y media para Argentina-Egipto, glucemia, bidón de cuatro litros de
laxante, endoscopía y videocolonoscopía al mismo tiempo, se me enfrió el mate.
Necesito unos espumosos antes del tabaco.
Me costará acostumbrarme a la novela que nunca existió, como
decir que el futuro llegó hace rato de la novela mentirosa, satánica, tendré
este teclado, me dirán croto o loquero, pero arderé en Ibiza en cobres, con la
pija para arriba a los 796 años, como los buenos cruzados consentidos refocilando
en la roca de la costa con el viento y la proa sedosa de una pelirroja de
veintinueve, soltera, católica, porque el jardín de pétalos de bife de chorizo
espera el momento con la dentadura nueva, de mi veinteava dentición.
Riquelme tiene empastillados a sus votantes, pero el equipo
no ganará nada. Debo contar lo que ven mis ojos, la esquina de noche del
Wassilly Kandinski con sombrerito, silbando un cantito de pitos, y todos los bifes
de chorizo son pasajeros, pero te quiero pedir escribir y fumar por el resto de
los tiempos, sin pulmones dolorosos y con mis ojos, en los trigos del atardecer
de tus estancias con fuentes de bidetazos con sexo anal.
Para qué se quiere endrogar para cantar la gloria de Dios,
dijo el pastor, pero el cura lo apartó y lo pisó como una sierpe, la Malawi 2.0
para los enfermos nerviosos que debían bailar el ballet de Nijinski, la carga quemante
de los aullidos malditos de la edad madura y los golpes, cuando el dolor es
real, nadie los ha llamado románticos faltitos jugosos de esperma, abocados a
chupar pija para arriba con escupidera de machos, y que se hayan ahogado en la
orilla del verso y no ver el fileteado en el escalón y subir a los riscos con
la chalita de los valles y la buena estrella de la siesta nocturna.
que la gracia del Señor abrigue
a los drogados alucinados de esta tenebrosa ciudad
en Dios está la verdadera colchoneta del descanso
con McDonald’s
no se lo pueden imaginar porque son un mar de meados culos rotos buscones
así hablaba el Gobernador de San Juan,
lo que produce el galtierismo
es el vino de San Juan
que en esta época dan
a los soldados de la Independencia,
y el vil día del trabajador en el mes de mayo
se ponían pañuelos porque las cagaban las palomas
Buenos Aires es muy hostil,
Pero el pueblo es Santo.
Un Gran Señor de chambergo
se iba de putas, se iba al del hotel con las putas adolescentes
que le lamían la zanja con la copa de champaña en Guantánamo y te
pide a gritos mi poronga, decía Fidel a Galtieri
y los dos se ensartaban,
él solo podría tocar la superficie alrededor de unos suaves ángulos
se agarraban de las manijas del Calypso de trolos que se vino abajo.
debo terminar en el mediterráneo, de cobre, bronceado
chacarera de mis tetas
para arriba
… la pose del turf de las tetas, como en muchas otras partes
las nubes hacen formas como los payasos con los globos
pero muy pasajeros
Con razón esa condición de pintar una raza de esclavistas endogámica,
como se ve en el Rembrandt que hay en el Bellas Artes.
Corazón de migajas de moco salado
En el gran diario sobre su vida con Borges, Bioy Casares lo
dice, en un momento todas las mujeres se lanzaron a escribir. Los hombres que no
comentan los libros en la página con lápiz me aburren. Tengo una tita en la
lengua, si no escribo es lo mismo. Nunca quedé tan pletórico de pensamientos
basura que leyendo, leer sin comentar es no pensar y casi no sentir, no
reaccionar ante la garcha que es la obra de Enrique Wernicke. “Leer novelas
después de los treinta y cinco años es de cretinos”, dijo Josep Plá. Me he
llenado de palabras como una bolsa, solo viento, y hay mil milanesas pero una:
tu milanesa de cuadrada por encima del mundo de los Príncipes de los culorrotos.
El indoor de cacao va bárbaro, ya verás, todo va a explotar y
volveremos en F-35 arriba de la atmósfera, pisteando en el cristalino del
globo.
Eso en el conurbano no cuenta, donde todos son lobo del hombre
hombre sin teléfono, sin puchos, con el dedo en el culo en la vía.
el cerebro se mea en dopamina
baños de sol, juegos, amigos
chupar concha
o porro
patas de pollo y concha en el taxi
como Chalie Parker
eso es lo que no entienden
que trabajo más libre con unas pitadas
esos vendedores de ballenitas de antes ni molestaban
nunca más vi a las ballenitas para el cuello
de las camisas, hace casi cuarenta años
vi unas últimas en unos paquetes gigantes en Retiro
unos fajos impresionantes de ballenitas que cargaba en la espalda un
hombre
fueron las últimas que pasaron antes que alquile el hall de Retiro para
acostarme con ella si había mucho terciopelo rojo y baldes de champañas escenarios
mesas sillones, ostras, caviar, salmón
y un diván replegable
para meterla de costadito
pero se la garchó mi hermano
En los talleres protegidos del Hospital Interdisciplinario
José Tiburcio Borda hacíamos el Tegretol para las convulsiones epilépticas. Me
acuerdo que tuve un cocker epiléptico que tuvo una muerte horrible.
fumo por la siesta
y a la noche duermo bien
estoy dejando algunos nocturnos
para cuando me levanto temprano
y voy a mear
me peso, 106,7
me faltan treinta
que voy a bajar haciendo Kung-Fu de pija
en el casco del Citá Felice
te la pongo a las once
y te la saco a las cinco de la mañana,
y te dejo una horita para dormir
antes de ir a laburar
así actuaba sin saberlo,
de lo que tomé conciencia
con dos rivotriles, en la última noche,
que no hubo luna con visiones del alma,
ellas paren
si hay futuro
Nuestro Arte dignifica, salimos a la ciudad sin laburo, el porro y las
churrerías levantan todo, el porro libertaría toda la economía porque
produciríamos el drón de culos planetario con sillita, y chequear a la obesa
tirada con tanquecito de aire en Scalabrini Ortiz y Corrientes, Lali le manda
corazoncitos, y la gorda veía su vida de paquera a obesa a los diecisiete años
con tanquecito de aire en el noticiero del asilo donde no ponen Nelson Castro.
Ah libertad de andar en tetas con una bata y la ventana
abierta, y el mate caliente como un tigre. Estoy leyendo poco, leí unas
pelotudeces de Schopenhauer pero yo quiero las cartas The Proud Highway y el
Campaign trail 72’ de Hunter S. Thompson.
No hay respuesta no hay diálogo con los hombres cagando con
telefonito, él es liberal, solo verá el rey si está mal que me fume un rifi en
la vereda, en NY es legal fumar porro en la vereda, eso es vida.
El viento se lleva el oro, el viento entra cuando quiere y susurra
El gatito es mío y hago lo que quiero, la chacra con alcranes arañas y víboras en
Antofagasta para el clan quilombo de monte, ah Cerati en coma, y las fotos
comiendo vigilantes de la enfermera, alguna burla quedará.
Lo único que queda después de las montañas peladas en La
Comarca de Chubut son chaperíos de indios tomando vino, cerveza y fumando porro,
hay bares donde venden variedades de porro, con olor a Colonia Burzaco. Colonia
de colon para el Choriducto.
No romper la armonía del pueblo que duerme su resaca con
frazada, y el tacho indoro, lavatorio, cepillo de dientes, nuestras terrazas
con inodoro.
La alta literatura se yergue en el ruido de un motor y los
ecos de la Panamericana que trae, un barrio cerrado no es lugar tranquilo de
día, en verano tampoco se puede dormir bien, en las sábanas blancas que se
alquilan y se devuelven limpias, mi mancha de sorete la limpié, mi cuerpo es
sabio y toca fondo propio, después cagué sangre. Mamá no estuvo aliviada hasta que
me dijeron que no era un cáncer de Cólon, cáncer, muerte, chau teclado, vivir y
teclear y fumar en este cuarto, unos ladridos, la lavadora, mi casa será
inaudible y anónima. Ya la vi, está en Meliquina. Tocaremos el banjo con tu
padre.
Si no hubiera tomado créditos para fumar porro de transa una
guitarra es una buena compañía, si pudiera tocar en la criolla Big Balls de AC DC, guitarra y voz de bonscott,
y arrancar con todo ese disco en Sydney, Roma, Mallorca, un verano con asientos
y horas de fumar en reposeras y Coronas con Brad Pculeándose a Mick jagger en
la sombrilla de la punta, sin minas, nublado, acá vine este día nublado, a
comer banco, mi vida transcurre en el banco, el titular de hoy es hojas
perennes naranjitas y árboles pelados y lechoso nublado banco, el mundo se fue
llenando de nubes, mis crepúsculos rojos de granadina rosada, qué me daba el
ancho de mi terraza, hasta que pusieron esos galpones inmensos, los atardeceres
no se tapan con hipergalpones. Me voy de este conurbano del orto.
Suba el ano a la escalera y espere un hornero de pedo, y
fumar planta campana, campana tierra buena, no es tan inundable el delta aunque
debe ser movedizo, mis inocentes semillas muertas, tirarlas todas y regalar,
sino puede plantar un árbol y escribir un libro y tener un hijo, eso me parecía
cosa buena.
Reedición de la Trilogía Alemana traducida por Carlos Manzano
María está con Dios, es la Esposa del Espíritu Santo y La
Emperatriz del Universo, Nuestra Señora verdadera en mi tapiz, preparamos tus
alfombras, tus rosas, fumamos un bicho canasto y miramos esas blancuras en el
invernadero de las palomas que cagaban a las madres y abuelas de playa de mayo,
y el faso gracias que me cubre de un gigantesco motor, hay un motor que hace
ruidos y dos paleando tierra con piedra, están paleando y siendo seducidos por
la bola que les da la vecina, muy juguetona, está loca, deben palear un camión,
esto será largo, pero es esto o la siesta, quebrar en el tiempo, la luz, ya no estará
tan nublado, ha salido el sol.
Otros limpian las hojas en el techo de plástico y lo veo, se
parece al chileno Gary Medel, sapos, los verdaderos jardineros están en el
ministerio de relaciones exteriores, hacen migas, el tachero le habla en
paraguayo y ella es inclusiva en pijas, aunque ya no está tan buena. En las
barrancas de Acassuso tendría la melatonina del amanecer, y la luz pura me
restablece contra nuevos aparatos cancerígenos, dejo el cigarro, el ejército de
enanos de burgués con un tétrico Lucky Strike que rasco del cenicero, el marido
te carga el volquete en quince minutos, se da una ducha y se entrega a sus
quehaceres, y mi mujer habla conmigo, le cuento del barrio Omega en Chichildur.
Si me sale una macho creamy kees y lo cruzo con una blueberry de dutch
passion, ¿el gayetazo azul será inolvidable?
Sí, tiene muy buena pinta ese cruce. Creamy Kees (Karel’s Haze × Cookies
& Cream) × Blueberry (DJ Short / Dutch Passion) Qué se puede esperar del
cruce: Sabor / aroma posible: Cremoso, vainilla y “cookies” de la Creamy Kees y
notas a arándanos / bayas dulces de la Blueberry. Resultado: algo tipo “Blue
Cookies” o “Galletas Azules” → dulce, cremoso y afrutado. Puede
quedar realmente rico y memorable.
pagando dalinianos a la kiosquera
el teléfono celular de la Fundación Gala
vale veinte centavos de peso
enciendo mi pipa de Acassuso
la humedad de prender un día soleado
al fin quema el aire,
con sol, único secador de porro
para neustras estufas de invierno
vamos catando bañados en tufo de cerezo
Departamentos al Río en San Isidro por Dios qué Horror
para resistir los tsunamis del delta y el Reconquista
no vuelve a la Atlántida la palometa
partiré al Peloponeso
se acabaron los alquileres en Corfú
en Chipre hay faso autóctono y enclaves israelíes
contra los pájaros
se cargó la fuente del inodoro de la salud
dónde se sumergen los soretes
y cuando todo sorete ruede
y el ceamse relapse en el Reconquista
y se caiga la represa de Itaipú
taparemos el estrecho de Ohrmuz y el oleoducto habrá de dar toda la
vuelta por el Ártico pasando por Minsk, caerá como ducha el gas y la nafta y
habrá inquisición evangelista y musulmana.
Nos van a perdonar las deudas y vamos a cultivar porro para un año, y
cruzar y matar un macho, fumate la hoja si mataste un macho bueno, y meté el
polen en una bolsa atada a la hembra en floración de 2-3 semanas, bueno yo
había empezado un diario de cultivo muy monótono y lento para los ritmos de la
Malawi 2.0, los párrafos penetran el blanco con billetes inservibles y grasosos
que brotan de chistes y estupideces de viejos pijaflojas, y me sube la gravedad
moral al pecho, como si me llamaran a servicio mis máximos.
Rompo con la cultura fetichista, la cultura mentirosa.
Recién entro mis plantas, la luz no les viene mal, el sol
calentaba, después la luz, este atardecer ya las meto, les escatimo la victoria
de los pájaros, la naturaleza, los pájaros que ya se están preparando para ir a
dormir, ya llama la madre y aparecen las carroñeras chillonas, las chicas ya se
van a dormir, está anocheciendo más tarde, en un mes estarán al aire y
arrojarán el sexo. Me está faltando el macho cremoso para pringar la Blueberry.