No produzcas nada. Cambia de sexo.
Conviértete en el maestro de tu profesor. Sé el alumno de tu estudiante. Sé el
amante de tu jefe. Sé el animal de tu perro. Todo aquello que camina a dos
patas es un enemigo. Cuida de tu enfermera. Entra en una prisión y reproduce la
escena central de Rebelión en la granja.
Conviértete en el asistente de tu secretaria. Limpia la casa de la señora de la
limpieza. Prepara un cocktail para el barman. Cierra la clínica. Llora y ríe.
Abjura de la religión que te fue impuesta. Baila sobre las tumbas de tu
cementerio secreto. Cambia de nombre. Cambia de ancestros. No busques gustar.
No compres nada que hayas visto transformado en ícono en una pantalla ni
cualquier otro soporte visual. Entierra la escultura de Apolo. No busques
gustar. Haz tus maletas sin saber donde te mudas. Abandona a tus hijos. Deja de
trabajar. Entra en un campo de refugiados y reproduce la escena central de Rebelión en la granja. Prostituye
a tu padre. Pasa una frontera. Exhuma el cuerpo de Diógenes. Cierra tu cuenta
de Facebook. No sonrías en el momento de la foto. Cierra tu cuenta de Google.
Entra en un museo y reproduce la escena central de Rebelión en la granja. Abandona a tu marido por una mujer
diez años menor que tú. Todo aquello que camina a cuatro patas y todo aquello
que tiene alas es un amigo. Solicita la clausura de tu cuenta bancaria. Rápate
la cabeza. No busques el éxito. Abandona a tu marido por un perro. Redacta una
respuesta automática para tu email: “Durante el 2017 y hasta nuevo aviso,
contácteme por escrito a la dirección postal 0700465.”. Regala toda tu ropa y
comienza un curso de corte y confección. Destruye la carpeta Dropbox de tu
ordenador. Prepara una maleta vacía y vete. Pasa una frontera. No hagas ninguna
obra nueva. Abandona a tu mujer por un caballo. Abre tu maleta en cualquier
calle y acepta aquello que los demás te den. Aprende el griego. Entra en un
matadero y reproduce la escena central de Rebelión
en la granja. Cuelga una flor en tu barba. Regala tus zapatos más
bonitos. Cambia de sexo. Ningún animal usaría ninguna ropa que no haya confeccionado
él mismo. Acuéstate en el suelo de tu oficina y mueve tus pies como si bailaras
en el techo. Sal y no vuelvas. Abandona a tu mujer por un árbol. No analices
ninguna coyuntura. Exprésate exclusivamente en idiomas que no conoces con
personas que no conoces. Pasa una frontera. Deja de votar. No pagues tu deuda.
Quema tu carta electoral. Ningún animal mata otro animal. Destruye tu tarjeta
de crédito. Valora aquello que los demás consideran inútil. Admira aquello que
los demás consideran patético. Busca ser invisible. Intenta no ser
representado. Ningún animal dormiría en una cama construida industrialmente.
Cambia el objeto de tu libido. Descentraliza el placer genital. Siente placer
por todo aquello que trasciende los límites de tu cuerpo. Deja que Gaia te
penetre. Adjura de la farmacología. Cambia los ansiolíticos por el pasado.
Trenza. Teje. No construyas una casa. No acumules. No comas otros animales. No
fomentes el desarrollo humano. No segmentes. No aumentes los beneficios. No
mejores. No inviertas. Entra en un hospital psiquiátrico y reproduce la escena
central de Rebelión en la granja.
No coordines las acciones. Revisa la basura. No pagues el seguro. No escribas
la historia. No organices tu jornada de trabajo. Reduce tu nivel de
rendimiento, consciente e inconscientemente. Ningún animal beberá vodka
Absolut. No descargues videos de Youtube. Si aun no lo has hecho, no te
reproduzcas. No te modernices. No utilices la comunicación de manera
estratégica. No preveas el futuro. Intenta hacer lo menos posible durante la
mayor cantidad de tiempo. No busques mejorar tu productividad. Entra en un
asilo de ancianos y reproduce la escena central de Rebelión en la granja. No rindas cuenta alguna. Admira el
saber que los otros no llaman conocimiento. No digitalices nada. No dejes
pista. Envía una carta a tus rivales: “Renuncio. Feliz año.”. No aumentes la
infraestructura logística. Escoge la vida en vez de escoger la prolongación
científica de la esperanza de vida. Todos los animales son iguales.
Barcelona, 24 de diciembre de
2016
Tomado de: Un apartamento en Urano. Crónicas del cruce, Barcelona, Anagrama, 2019; pp. 242-244.